Boletín digital 09

Editorial

Tiempo de Pascua Primavera, luz, agua fresca que hace brotar la vida. Aire limpio. Vida renovada. Pascua significa dejar atrás el pasado para despertar a una vida nueva, libre, fraterna, ilusionada, preñada de esperanza. Es dar un paso decidido hacia adelante, sin miedo a lo que ha de venir… En la Pascua de Jesús comienza un mundo nuevo en el que descubrimos que Él vive cada vez que nos reunimos en su nombre y lo traemos a nuestro recuerdo. “El que cree…

Boza, el grito que derriba los muros

El día 28 del pasado mes de marzo, nueve integrantes de la comunidad Djembé partimos con mucha ilusión hacia la ciudad de Ceuta para compartir y celebrar una Pascua muy especial, una Pascua de encuentro con todos aquellos que esperan en la frontera entre África y Europa. La comunidad de las Carmelitas Vedrunas nos abrió sus puertas, como hace día a día con las personas que consiguen cruzar la valla o llegar a la ciudad por el mar. Paula, Cande y Teo,…

Conscientes y compasivos como Jesús

Nuestro querido Toño Kuri MSpS, ha publicado libro. Os dejamos una reseña. Este es un libro no solo para leer, sino también para ejercitarse y practicar el arte del conocimiento personal, de la no violencia y de la compasión. En definitiva, para practicar el camino espiritual que nos dejó abierto Jesús de Nazaret. El conocimiento interior no es fácil. Son muchos los oscuros rincones del corazón donde se ocultan secretas intenciones que pasan desapercibidas a nuestra conciencia diaria. Normalmente nuestra…

Cuéntame cómo pasó (Comunidad Talitha)

Hace bastantes años (¡vaya eufemismo! sí, porque no son bastantes: son muchos años, ya que son treinta y cinco), se habían formados dos grupos de matrimonios, integrados en la Pastoral Familiar de la Parroquia de Guadalupe. Sus nombres eran BETANIA y HOSANNA. Formados por seis y cinco matrimonios respectivamente, estuvieron juntos más de diez años. Por diversas circunstancias de la vida, hubo un momento en que llegaron a su fin. Pero sucedió que dos matrimonios de cada grupo deseaban vivamente…

El Pardo 2018. Tu Amor, Nuestra Alegría

Un año más hemos recibido el regalo de poder participar en los ejercicios espirituales organizados por la Parroquia. El lugar, El Pardo, para quien no lo conozca, la casa que está anexa a la Iglesia del Cristo del Pardo y que regentan los Hermanos Menores Capuchinos, orden de la familia franciscana. Una casa que cuenta con la ventaja de la cercanía de Madrid y a la vez con amplias zonas para pasear y meditar tanto en el propio recinto como en la parte accesible…

De las antípodas a los Grandes Lagos

Guadalupanos por el mundo Viajamos hasta Canadá. Donde nos encontramos con MariCarmen, Guillermo y Victoria, quienes viven en Toronto después de su paso por Australia. De las antípodas a los Grandes Lagos Hola a todos los guadalupanos. Somos MariCarmen, Guillermo y Victoria y os escribimos desde Toronto, donde vivimos desde hace unos nueve meses. Cuando llegas a un nuevo país, realmente valoras una serie de cosas en las que no caes en la cuenta de otra manera. Es un poco…

Ecopascua, nuevos brotes de vida y de resurrección

¡Nos vamos de Ecopascua! Y diréis, eso… ¿qué es? Y cómo decírselo a tu familia, a tus amigos… al principio casi no sabíamos qué decir nosotros.  Vivir la Pascua en una granja-escuela, rodeados de gallinas negras, ovejas, cachorros de mastín, con la amenaza del hambre de los lobos castellanos merodeando por los Torozos, es algo que suena diferente, ¿no? Las Cortas de Blas, un proyecto en armonía con la Creación, donde personas y animales pueden convivir al ritmo de la…

Golden Red

Seguro que algunos recordaréis cómo en el Foro Parroquial de 2016 tuvimos la oportunidad de ser coautores de la obra Golden Red de la artista Kuska, Alejandra Corral, en torno a la compasión. “Por la compasión a la esperanza» era el título y la reflexión que os proponíamos en un momento de encuentro para compartir y recordarnos cómo queremos seguir viviendo la Buena Noticia de Jesús profundizando en el que era el lema de aquel curso: “Elige la Esperanza, yo…

Vigilia Pascual 2018. Fiesta y Compromiso

Como suele pasar, no conseguimos sentarnos todos juntos. La falta de luz nos ha separado y nos obliga a mezclarnos con la gente que llena el templo. Lo primero que percibimos es que estamos rodeados de familias enteras, jóvenes y mayores, gente de toda la vida que hacía tiempo que no nos veíamos, y caras nuevas que completan el círculo en torno al presbiterio. Hacemos mucho ruido, tal vez demasiado, fruto del entusiasmo de los distintos grupos que se reconocen…

Visita canónica

Del 8 al 15 de abril pudimos contar con la presencia, en nuestra comunidad de Guadalupe, de dos de los miembros del Consejo Provincial de los Misioneros del Espíritu Santo. Pablo Héctor, vicario, y Marco, secretario, estuvieron en Madrid de visita canónica. Como todos los años, recibimos su paso por aquí para traer noticias y tomar el pulso de cómo van las cosas. Al igual que en ocasiones anteriores, no quisieron reunirse únicamente con la comunidad de Misioneros, para poder…

Editorial

Tiempo de Pascua

Primavera, luz, agua fresca que hace brotar la vida. Aire limpio. Vida renovada. Pascua significa dejar atrás el pasado para despertar a una vida nueva, libre, fraterna, ilusionada, preñada de esperanza. Es dar un paso decidido hacia adelante, sin miedo a lo que ha de venir…

En la Pascua de Jesús comienza un mundo nuevo en el que descubrimos que Él vive cada vez que nos reunimos en su nombre y lo traemos a nuestro recuerdo.

“El que cree en mí aunque haya muerto vivirá; y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre”.

Pascua es vida misma; y vida que nos empuja a vivir de otra manera. Es una experiencia interior para salir de nosotros mismos y volcarnos al exterior a través del convencimiento de que Jesús nos está dando Vida.

Pero vivir este Tiempo de Pascua implica el esfuerzo de que todos los días tengo que estar haciendo mía esa Vida. Y el único camino para hacer mía la Vida de Dios, que es AMOR, es superando el egoísmo; es amando; es entregando un poco de mí mismo.

¡Feliz Pascua a todos!

ECO
(Equipo de COmunicación)

Boza, el grito que derriba los muros

El día 28 del pasado mes de marzo, nueve integrantes de la comunidad Djembé partimos con mucha ilusión hacia la ciudad de Ceuta para compartir y celebrar una Pascua muy especial, una Pascua de encuentro con todos aquellos que esperan en la frontera entre África y Europa.

La comunidad de las Carmelitas Vedrunas nos abrió sus puertas, como hace día a día con las personas que consiguen cruzar la valla o llegar a la ciudad por el mar. Paula, Cande y Teo, las tres hermanas, son el timón de la Asociación Elín, cuya intención es la de ser un oasis, como el que lleva el mismo nombre en el libro del Éxodo, para los migrantes llegados a Ceuta que persiguen sus sueños hacia una vida mejor. Todos ellos se ven retenidos allí, alojados en el centro de inmigrantes (CETI), hasta que el gobierno decide dejarlos pasar en pequeños grupos a la península, o, en el peor de los casos, los devuelve a su país de origen.

El primer día que tuvimos ocasión de conocerlos fue el Jueves Santo, cuando nos acercamos hasta el CETI para invitarles a participar con nosotros de la «Fiesta del amor de Dios». Cada uno llevamos cuatro invitaciones con sus nombres, que fuimos repartiendo. Esa misma tarde daba comienzo la fiesta del amor, con un lavatorio de manos al que asistieron por lo menos 50 ó 60, más todos los que habíamos viajado hasta Ceuta para acompañarlos, que éramos unas 30 personas. Cantamos, lavamos las manos y nos dejamos lavar, y terminamos bailando todos juntos en una gran fiesta. Esa noche hicimos el Getsemaní en el monte, durante una hora, viendo la valla desde arriba, acompañados de un fuerte viento que helaba los huesos.

El Viernes Santo empezamos la mañana con unos impactantes vídeos sobre la dura situación de los migrantes escondidos en el monte del Gourougu, en Melilla. Después, comenzamos el vía crucis por las calles de Ceuta. Recogimos a unos cuantos migrantes en el CETI, bajo la lluvia, y fuimos en bus hasta la frontera occidental, en la playa de Benzú. Muchos de los migrantes que estaban con nosotros en ese momento habían cruzado por aquel lugar, y fueron unos instantes de intensa oración y emoción. Recordamos y rezamos, tanto en francés como en español, por cada uno de los 14 inmigrantes muertos encontrados en la frontera oriental, en la playa del Tarajal, hace cuatro años. Justo al acabar, tuvimos que correr a la parada del bus ante la lluvia torrencial, que comenzó justo en el momento en que terminamos de rezar. Ese día compartimos comida, sobremesa y cinefórum de la película «14 kilómetros» con los migrantes.

Ellos compartieron su lucha, su ánimo de perseguir sus sueños, de no querer que su continente ni sus países se desangren y, a la vez, de la injusticia que supone tener que realizar un viaje en el que se les trata de forma tan inhumana, solo por el hecho de querer tener las mismas oportunidades que nosotros de una vida mejor. Cuando se marcharon, tuvimos una celebración comunitaria de la penitencia y, tras esto, hicimos la adoración de la Cruz.

El sábado vivimos el desierto cruzando la frontera con Marruecos, divididos en pequeños grupos, y haciendo el camino contrario al que los migrantes realizan desde el bosque hacia la frontera, cuando intentan cruzar. Durante la subida hacia el monte, desde el que se divisa el bosque donde se esconden, nos encontramos con varios, y nos paramos a hablar con cada uno de ellos. Algunos habían intentado saltar la valla alguna vez, otros estaban algo desanimados y algunos de ellos tenían miedo de que apareciera la policía y miraban a todos lados. Aun así, nos despedimos de todos ellos con un «nos veremos al otro lado de la valla» que destilaba esperanza, valentía y mucha fe, ante todo. Al llegar a la cima del monte, tuvimos momentos de reflexión individual seguidos de un compartir sobre los momentos más impactantes de la Pascua y sobre nuestro compromiso futuro de dar a conocer esta situación.

Volvimos a Ceuta caminando, y llegamos por la tarde a Elín. Tras la cena, iniciamos la celebración de la Vigilia, a la que también asistieron varios de los migrantes con los que habíamos estado compartiendo los días anteriores. Celebramos el rito de la luz con ellos, leímos los tres primeros artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y tiraron, de forma simbólica, y casi al instante, una valla que habíamos pintado y colocado en Elín. Celebramos con ellos ese momento, abrazándonos, bailando, comiendo y gritando todos juntos «¡boza, boza!» (pronunciado bosa), una expresión de júbilo que significa algo parecido a «renacer» o «¡victoria!», y que ellos corean cuando consiguen pasar la frontera. Este grito que derriba los muros está también en la base de su filosofía de vida, y aparece en sus canciones de forma repetida: «découragement n’est pas africaine, maman» (el desánimo no es africano, mamá), «tchoko, tchoko, ça va aller, ça va aller» (de alguna manera, todo saldrá bien).

Muchos de ellos se despidieron de nosotros antes de terminar la celebración, pues el CETI tiene toque de queda a las 11:30 de la noche, aunque algunos se quedaron al resto de la Vigilia, a sabiendas de que no podrían regresar hasta las 7 de la mañana del día siguiente.

Acabamos la celebración casi a las 2 de la mañana, y después, continuamos con la fiesta, el baile, y el celebrar la Resurrección de Jesús en nuestras vidas.

Volvimos a Madrid al día siguiente, pero una parte de nuestros corazones se quedó en Ceuta, con Malik, Michel, Isabella, Blanche, Boubakar, Mamadou, Mohammed, Big Joe y todas las personas con las que compartimos esos días.

Con el corazón en África y la mente removida, esperamos haberos acercado esta realidad, muchas veces invisible, y que sirva para sensibilizar y dar nombre propio a esas personas, que dejen de ser un general olvidado.

Muchas gracias a nuestra acompañante Paloma por darnos la oportunidad de vivir esta experiencia y animarnos fervientemente a ir. Por supuesto, gracias a la Asociación Elín, por amar hasta el extremo, acercando el Reino de Dios a sus favoritos, los marginados y los pobres.

Y, ante todo, gracias al Padre por habernos salido al encuentro en las vidas de tantas personas maravillosas, cuyas vidas habrían sido bien diferentes de haber nacido a 14 kilómetros al norte de África.

La comunidad de Djembé

Conscientes y compasivos como Jesús

Nuestro querido Toño Kuri MSpS, ha publicado libro. Os dejamos una reseña.

Este es un libro no solo para leer, sino también para ejercitarse y practicar el arte del conocimiento personal, de la no violencia y de la compasión. En definitiva, para practicar el camino espiritual que nos dejó abierto Jesús de Nazaret.

El conocimiento interior no es fácil. Son muchos los oscuros rincones del corazón donde se ocultan secretas intenciones que pasan desapercibidas a nuestra conciencia diaria. Normalmente nuestra mirada se queda en lo superficial, en los comportamientos, sin llegar a ver nuestros anhelos y aspiraciones profundas.

El relacionarnos de una forma compasiva es un gran reto también. Muchas veces nos protegemos y actuamos con violencia contra nosotros mismos o violentamos a los demás. Para el autor, violencia no es solo aquello que hace un daño evidente, sino también todo aquello que provoca distanciamiento y desconexión.

Andar por el camino espiritual de Jesús implica conocimiento interior y compasión. Implica hacer lo que hacía Jesús: desactivar la violencia, desarrollar una nueva conciencia y favorecer la conexión profunda. Para ser libres como Jesús, hay que ver con claridad, sondear el corazón arraigados en el amor y aprender a pedir. Relacionarnos como Jesús es practicar la autoconexión, la expresión auténtica y la escucha empática.

Editado por Editorial Verbo Divino, 2018.

Podéis leer las primeras páginas del libro aquí.

Cuéntame cómo pasó (Comunidad Talitha)

Hace bastantes años (¡vaya eufemismo! sí, porque no son bastantes: son muchos años, ya que son treinta y cinco), se habían formados dos grupos de matrimonios, integrados en la Pastoral Familiar de la Parroquia de Guadalupe.

Sus nombres eran BETANIA y HOSANNA. Formados por seis y cinco matrimonios respectivamente, estuvieron juntos más de diez años. Por diversas circunstancias de la vida, hubo un momento en que llegaron a su fin.

Pero sucedió que dos matrimonios de cada grupo deseaban vivamente seguir su andadura en la Parroquia. Se conocían de múltiples actos realizados en Guadalupe compartiendo buena parte de sus vidas. Hablaron y decidieron seguir caminando juntos. De Betania fueron Angelines y Antonio Buil y Charo y Carlos Cortés. De Hosanna, Josefina y Fernando Arnaldo junto a Rosa y Joaquín Insa. Queríamos recuperar el ánimo que quizás se había resentido al dejar nuestros anteriores grupos. Necesitábamos desembarazarnos del desánimo y empezar de nuevo. Hicimos nuestras las palabras de Jesús invitándonos a levantarnos y a salir.

Por eso elegimos, después de pensar y debatir diversos nombres, el mandato de: “TALITHA KUMI”, que significa “LEVÁNTATE NIÑA”.

Nos motivó y nos reanimó. Fue un mensaje de ánimo para el nuevo grupo. Era para nosotros un mensaje ilusionante para proseguir el camino. Y así nació nuestra NIÑA. Y se LEVANTÓ.

Como es norma de vida, la niña (el grupo), creció y se incorporaron Piluca y Pepe Pardos. Vinieron a enriquecer el grupo con las aportaciones de su amistad y vida.

A lo largo de tantos años de compartir fe, vida y compromiso, en los que hemos intentado llevar a nuestras vidas los lemas de nuestra parroquia y así hacer más presente a Jesús en nuestras vidas, también han existido multitud de ocasiones en las que hemos caído; cantidad de obstáculos y tropiezos que nos da la vida.

Pero hemos oído siempre “TALITHA KUMI” y, con dificultades, nos hemos ido levantando. Unas veces poco a poco. Otras rápidamente. Caer y levantarnos. Lo seguimos intentando cada día.

En realidad, cada uno de los miembros del grupo nos sentimos pequeñas gotas de agua, sin importancia y sin aparente valor, pero cuando están juntas se aprecia su belleza interior y fluyen unas al lado de las otras para desembocar en un gran río. Un río que formamos junto con el resto de grupos y comunidades, y que con la ayuda de Guadalupe sigue su curso al encuentro del infinito amor de Jesús.