Editorial

Termina otro curso. Un curso intenso, en el que hemos vivido muchas cosas. Quizá nos sea útil para valorarlo echar un poco la vista atrás y hacer un ejercicio de memoria…

Como siempre, dimos inicio al curso en torno a la eucaristía. ¿Hay mejor forma de comenzar que celebrando en comunidad? Jesús nos convocó alrededor de su mesa con un nuevo lema: “Escucha, ora, transforma”.

Y hemos tratado de escuchar durante todo el curso qué nos pide hoy nuestro “ser cristianos”. Hoy y aquí. En el mundo que nos toca vivir, el de todos los días. Hemos escuchado a Fernando, nuestro párroco, tratando de orientar nuestra misión parroquial con objetivos ambiciosos. Y a Migueli ponerle música alegre a la vida. Hemos escuchado a Luis Arancibia interpelarnos a ser capaces de romper nuestras fronteras; sobre todo las interiores, las del corazón. Y a Josito invitarnos a apostar radicalmente por la solidaridad con el hermano que sufre.

Hemos escuchado a María Seco denunciar la realidad injusta de la mujer, discriminada aún en este siglo que creemos tan avanzado. Y a Carlos Ballesteros promover nuestra conciencia social para buscar y reclamar una economía de la reconciliación.

Hemos orado, para buscar la cercanía del Padre. Una oración reflexiva: sobre los niños; la esencia de la infancia. Sobre nuestra responsabilidad solidaria en el Cuidado de la Creación. Y también una oración compartida: con miles de jóvenes de todo el mundo, los jóvenes de Taizé a los que acogimos. Y con las parroquias, iglesias, comunidades y grupos de nuestro arciprestazgo. Una oración abierta.

Hemos celebrado con nuestro obispo la beatificación de Concha Cabrera, inspiradora de la espiritualidad de la Cruz. Y hemos acogido la venida del Espíritu cantando con Luis Guitarra en Pentecostés.

Y además hemos intentado transformar la realidad que nos rodea con pequeños o grandes gestos, en la medida de nuestras posibilidades. Con mercadillos solidarios con África o Camboya; con Teatro “Sin Papeles”, que trata de derribar los muros; con un montón de proyectos que el Grupo de Acción Social (GAS) y nuestra ONG Parroquial, Dignidad y Solidaridad, luchan por sacar adelante en África y América.

Hemos querido ser una “Iglesia en salida” acudiendo a la manifestación del 8 de marzo en defensa de los derechos de la mujer; participando en actos del Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer; apoyando la primera edición de los premios “Sin refugio”, que denuncian la inacción en materia de refugiados…

Quizá podríamos haber hecho más cosas; siempre queda algo pendiente. Pero de lo que estamos seguros es de que nuestra comunidad parroquial late, respira, está viva. Y trabaja, celebra y comparte esa vida. Gracias a todos por sentiros parte de ella. ¡Buen verano!

ECO (Equipo de Comunicación)

¡Boza! Teatro sin papeles

El pasado domingo 26 de mayo tuvimos la oportunidad de ver ¡Boza! El grito que derrumba los muros en nuestra Parroquia. Es una obra de teatro representada por la compañía Teatro Sin Papeles. Un grupo formado por personas africanas que comparten su vida a través del Teatro.

“Boza” es el título de su primer montaje, un trabajo realizado a partir de sus experiencias y de un esfuerzo por entenderlas desde la óptica de la humanidad que reivindica su dignidad una y otra vez, aún en las circunstancias más hostiles.

El trabajo se representa en tres actos. En el primero de ellos, con base trágica, nos encontramos con la experiencia del migrante desde que sale de su casa hasta que llega a España. El segundo, en clave cómica, nos adentra en el mundo cotidiano y a la vez imperceptible del racismo institucional y social. En el tercero los actores nos comparten su propia historia. Después de 45 minutos cargados de emoción tuvimos un tiempo de diálogo para compartir impresiones y opiniones.

¡Gracias a tod@s los que vinisteis! Fue un lujo ver a tanta gente allí. Y si algun@ se quedó con ganas de ver la obra o quiere repetir, podéis seguirles en las redes, donde irán poniendo todas sus actuaciones.

  @teatro_sin               @teatrosinpapeles

 

Teatro Sin Papeles

Visita fraterna

A primeros de Junio, nos visitaron los Misioneros del Espíritu Santo, Ricardo y Marco, integrantes del Consejo Provincial de la provincia de México, a la que nuestra parroquia pertenece.

Fue lo que llaman una “visita fraterna”, en la que ambos quisieron dar valor al concepto de “Misión Compartida”. Para ello se reunieron con nosotros, integrantes del Consejo Pastoral.

El objetivo de dicha reunión era debatir sobre la interacción entre misioneros y laicos, como opción, como participación y corresponsabilidad, para construir juntos Iglesia,  teniendo en cuenta también la escasez de vocaciones y el evidente envejecimiento de los misioneros.

Ellos están trabajando en los pasos a seguir hacia esa “misión compartida”, como hermanos de camino, en igualdad, por eso están interesados en conocer nuestra percepción como laicos, porque les ilumina para mirar hacia el futuro.

Por ello, solicitaron reunirse con los miembros laicos del Consejo Pastoral, para compartir esas inquietudes. Trabajamos en pequeños grupos, unas dinámicas que nos facilitaron la reflexión sobre nuestra participación como laicos en los diferentes ámbitos de la vida de nuestra parroquia.

En primer lugar, valoramos nuestra implicación como laicos en los ámbitos de decisión del Consejo y de la Permanente, en las Coordinadoras de áreas y como Agentes de pastoral. Todo ello en aspectos como el compromiso, la eficacia, la participación democrática, la visión integral y la reflexión.

En general, nuestra valoración como laicos fue positiva.

Posteriormente, nos pidieron reflexionar sobre la aportación, tanto de Misioneros como de laicos, en el discernimiento, la planeación y la toma de decisiones dentro de  la Parroquia.

Las conclusiones a las que llegamos, después de la puesta en común de lo comentado en esos pequeños grupos, son que los laicos aportamos más reflexión y discernimiento, mientras que los misioneros aportan más en los temas de planeación y toma de decisiones.

Finalmente, y como comentó Marco a modo de conclusión de la reunión, nuestra percepción como laicos ilumina mucho a los Misioneros, y nos agradecieron de corazón nuestra misión compartida, y la de construir Reino desde la espiritualidad.

Está claro que los unos sin los otros no es posible llevarla a cabo.

Y como de misión compartida se trata, esta segunda parte del artículo que hemos hecho entre Javier y Fernando me toca  a mí comentaros, desde la visión de los “mispis”, cómo vivimos La Visita Fraterna de nuestros Superiores Provinciales.

Comenzamos el lunes  y nos fuimos a dar un paseo por el centro de Madrid y a caminar por San Bernardo hasta la Glorieta de Bilbao. Comimos de menú y nos volvimos a casa. El martes y miércoles nos reunimos para ver algunos asuntos de congregación y de comunidad.

En el Consejo Parroquial compartimos nuestra situación actual como Congregación y las implicaciones que esto tiene.

En la Congregación nos encontramos en fase de Reestructuración del Ejercicio de nuestra Misión, queriendo ser fieles pero también audaces con el fin de responder a los signos de los tiempos y que entendemos nos pide Dios en este momento. Esto nos ha implicado hacer cambios de personal, cambios de ubicación de algunos proyectos, etc. asimismo estamos intentando simplificar nuestras estructuras de gobierno, unificando algunas etapas de formación para hacerlas interprovinciales, es decir, en vez de que cada Provincia tenga sus propios formadores y casas de estudios (noviciado, filosofía, teología…) todos nuestros estudiantes independientemente del país de origen al que pertenezcan se concentraran en una misma casa para llevar a cabo sus estudios.

Además, a partir de la Beatificación de Concha, a quien cariñosamente llamamos “Nuestra madre”, mujer, laica, madre de 9 hijos, viuda, y apóstol, hemos tenido que replantearnos que “el Altillo” templo donde se veneran sus restos, y que se encuentra ubicado en la Ciudad de México, pase a ser un lugar de culto no solo ya de los que pertenecemos a la Espiritualidad de la Cruz (algunas Congregaciones Religiosas Femeninas, y Asociaciones Laicales), sino para toda la Iglesia, lo cual nos lleva a hacer de ese lugar un Santuario y centro de irradiación de nuestra espiritualidad.

A nivel comunitario, hemos podido expresar el clima de fraternidad y de cariño en el que vivimos. La alegría por el final de estudios de Oziel y la próxima incorporación de Josué Emmanuel, quien se acaba de ordenar el pasado 14 de junio en México y que formará parte de nuestra comunidad el próximo curso 2019-2020.

Comunidad Basileia

Ha habido suerte, cuando nos ha pedido la revista una foto de la “comu”, empezamos a buscar y, sí, tenemos una foto reciente de todos, excepto la Delegada que tenemos en Badajoz. Es de la celebración de Reyes de este año.
Poniéndonos históricos hay que decir que la “comu” empezó a rodar en la convocatoria del, entonces, Catecumenado del curso 1993-94, empezando a reunirnos en octubre de 1993. No tenéis más que tirar de calculadora para saber los años que llevamos calentando sillas en Guadalupe. Durante unas pocas reuniones llegamos a ser 40 personas. Se fue reduciendo el número y con subidas y bajadas, entradas y salidas, ahora somos 14, más la Delegada que por razones de trabajo y familia volvió a su tierra.

De los 15 totales, 7 estamos desde el principio, los demás son felices encuentros que nos han ido aportando luz y sal a la comunidad y sin los que hoy no nos entenderíamos. Comunidad Basileia

En los años iniciales con el acompañamiento de Cecilia, Juan Mojarrieta, Domi, el entonces MSpS Gerardo y otros, vimos el significado y la importancia de nuestra colaboración en la presencia del Reino de Dios en este mundo. Por eso cuando propusimos nombres para la comunidad, elegimos BASILEIA, que es la palabra griega con que aparece el Reino en las Escrituras. Es un nombre con el que, realmente, nos encontramos muy a gusto.

Durante los primeros años nos ocupamos de consolidar el grupo con actividades conjuntas, fines de semana de trabajo y ocio, vacaciones comunitarias, etc.; todo esto nos ayudó a conocernos, valorarnos y unirnos.

Siempre hemos sido una comunidad muy heterogénea: en situaciones personales, edades y talantes; y siempre lo hemos querido ver como una oportunidad de crecimiento personal y comunitario, más que como un inconveniente. Con todo ello, claro que ha habido conflictos y nos han servido para ser más tolerantes y comprensivos, sintiendo profundamente la marcha de los que se fueron, a los que deseamos lo mejor.

En cuanto a nuestro funcionamiento destacamos algunos momentos. Al principio del curso hacemos una programación en la que consensuamos, generalmente, 2 temas, a desarrollar en los dos cuatrimestres en que dividimos el curso. Nos reunimos todos los jueves por la tarde, salvo que haya una previsión de una asistencia muy minoritaria. Solemos empezar con media hora de oración, para seguir con el tema que estemos desarrollando o algún otro que sea necesario tratar en ese momento. Dedicamos especial atención a los tiempos litúrgicos de Adviento y Pascua con una reunión específica. Procuramos asistir en un número significativo a alguna de las tandas de los ejercicios parroquiales.
Como señas de identidad destacamos:

– Como eje central en el que se apoya nuestra marcha comunitaria, una identificación plena con el objetivo general de las comunidades de compartir Fe, Vida y Compromiso; como camino para facilitar lo que entendemos que es el fin último de la comunidad: el encuentro personal con Jesús, cada vez más profundo y transformador.

Seguimiento de Jesús y apertura al Espíritu. Como no podía ser de otra manera, Jesús y sus enseñanzas a través de las Escrituras y otros textos, es la permanente referencia para nuestros comentarios, posiciones y actuaciones. Mejor decirlo con palabras de Jesús: es el camino, la verdad y la vida, pretendiendo ser un signo de su presencia en un mundo generalmente contrario a sus valores, aunque estos barnicen muchas actitudes y costumbres de nuestras tradiciones y consensos populares.

Perseverancia. En los momentos más bajos de ánimo, por varias salidas de la comunidad u otras circunstancias, contemplamos la necesidad de recurrir a un “ ojo externo ” y así lo hemos hecho. Resumiendo en una frase su aportación ha sido la de RECONOCER LA REALIDAD, como la más potente palanca de cambio en lo individual y grupal. Fue muy útil y supuso un debate y discernimiento comunitario. El primer resultado del debate ha sido la decisión de perseverar y mantener el esfuerzo comunitario, reconociendo lo que nos enriquece a cada uno. El resultado es nuestra permanencia, ya, un tanto larga.

Comunidad acogedora. El otro resultado del discernimiento comunitario ha sido una clara decisión de apertura, como expresión de nuestro sentir fraterno y solidario con quienes quieran acercarse a nosotros. Dejamos que la realidad del entorno transforme la comunidad.
Y la ha transformado, nos ha transformado, positivamente, con la incorporación de personas que han aportado y aportan nuevas visiones, profundidad de planteamientos y una reducción en la media de edad. Todo ello bueno para la marcha de la comunidad y potenciador de un sentido afectivo y sano de pertenencia, lejos de exclusivismos.

Comunidad viva. Nos olvidamos de rigideces en los temas que tratamos y estamos muy atentos a lo que nos va pasando a cada uno, dejándonos afectar por las problemáticas particulares, dificultades personales o temas puntuales que sea necesario comentar. Somos celebrativos en Navidad, Reyes, cumpleaños y lo que se va presentando.

Compromiso parroquial. Bastantes de los componentes del grupo participan, o han participado, en las diferentes áreas parroquiales: Pastoral de Adultos, como responsables de la pastoral y acompañantes; Comisión de Economía, Equipos de Liturgia; miembros del Consejo Pastoral y de la Coordinadora de la P.A.; Pastoral Bautismal; C.P.M. y miembros de la directiva y socios de Dignidad y Solidaridad.

Compromiso social. Personalmente colaboramos, o hemos colaborado, en diversas ONG: Alternativa en Marcha, Amnistía Internacional, Jesús Caminante, Acope, Comunidad de Asís y Karibu. También es un signo del compromiso social comunitario el Fondo económico que anualmente vamos ajustando a los proyectos que nos llegan y a nuestras posibilidades. Preferentemente apoyamos proyectos educativos y de desarrollo en el tercer mundo y de carácter más asistencial en el cuarto mundo. No tenemos un Proyecto comunitario en que estemos todos implicados, pero sí vivimos comunitariamente los proyectos en que cada uno participamos.

Puntos débiles. Que también los hay. 1º Una cierta dispersión al tratar temas difíciles, en los que nos cuesta ser concretos y claros. 2º La veteranía del grupo, con edades entre los de 80 y 50 años y los muchos compromisos familiares y sociales que conlleva, lo que hace que la atención en la comunidad se vea un poco debilitada.

Lo mejor que se puede decir de la comunidad y de nuestra cercanía mutua, es lo que uno de nosotros dijo: “ES UN ÁMBITO EN EL QUE NO NECESITO FINGIR LO QUE NO SOY”.

Bueno, el contador de Word dice que ya estamos en las palabras adecuadas para el espacio que tenemos, así es que nos despedimos hasta que nos veamos, cualquier día, por los pasillos, salas o capillas de nuestra querida Guadalupe. Abrazos a todos.


BASILEIA.

Asamblea fin de curso de la Pastoral de Adultos

El pasado 15 de junio celebramos nuestra asamblea anual de Pastoral de Adultos. Como todos los años, fue un espacio de encuentro, de celebración y de disfrute. El único “pero” que le hemos puesto fue la asistencia, nos hubiera gustado que la presencia de los miembros de las comunidades de esta área hubiera sido más significativa, esperamos que el año que viene volvamos a tener el imán que hemos tenido en otras ocasiones.Asamblea de Pastoral

No vamos a desvelar demasiado, pero sólo queremos contaros que tuvimos concursos, momentos de oración, conocimos con mayor detalle los proyectos financiados este año por DYS, incluso tuvimos un espacio para, apoyados en la Planificación Estratégica de la Parroquia, plantear qué cosas nos gustaría hacer como área el curso que viene, dónde queremos que se centren nuestros esfuerzos y cómo queremos ser reconocidos dentro y fuera de nuestra Parroquia.

También votamos a nuestras nuevas representantes en el Consejo Parroquial, agradecemos a Raquel de la comunidad Desvelados y a Isabel de la nueva comunidad su generosidad a la hora de llevar nuestra voz a este órgano tan importante.

Si alguno de vosotros no estuvisteis, pero ya os han hablado de la rivalidad por conseguir “conchitas” y de lo bien que nos lo pasamos, id reservando un espacio el próximo 13 de junio de 2020 por la mañana.

La coordinadora de PA

Asamblea de Pastoral

Centro de preferencias de privacidad