Editorial

El final de curso siempre trae consigo un intento de reflexión, de análisis, de autoevaluación de nuestra actividad; la personal y la de nuestro grupo, nuestra comunidad, nuestros compromisos de servicio… Termina otro curso y, quizá, lo más importante que tengamos que revisar en esta ocasión sea si hemos conseguido o no transformar el amor de aquel que nos une, de quien nos convoca, en alegría. Ese fue nuestro propósito al comenzarlo. El lema que hemos pretendido que guiara nuestros pasos durante estos meses: “Tu Amor, nuestra alegría”.

Seguro que ha sido un curso rebosante de trabajo compartido, de compromiso mutuo, de vida entregada. Ojalá haya sido también desbordante de alegría.

Y si no, aún estamos a tiempo. Corramos a hacer las maletas con toda la ilusión de que seamos capaces y dispongamos bien el espacio: aquí, todo lo que hemos aprendido este curso para poder madurarlo tranquilamente; al lado, unas antenas grandes para no perdernos nada; hay que dejar sitio para una buena dosis de capacidad de asombro, que seguro que nos vendrá bien; no olvidemos el espíritu aventurero, la capacidad de escucha, los pulmones gastados para poder hincharlos a tope de aire puro, las pilas para recargar…

¡Ya estamos listos! Solo queda lanzarnos a disfrutar de todas las oportunidades que nos brinda el verano. Aquí, allí, qué más da… Será un paraíso si nosotros lo decidimos.

¡Feliz verano!

ECO (Equipo de Comunicación)

Dignidad y Solidaridad AC para la comunidad de Tlalmimilulpan, Morelos

Los inicios:

Luego del sismo del pasado mes de septiembre, realizamos en Dignidad y Solidaridad, A.C. la campaña de Apoyo a la Reconstrucción, tras la cual gracias a la generosidad de muchas personas de buena voluntad, se recibieron donativos en especie para apoyar durante la emergencia a los damnificados, así como importantes aportes económicos para contribuir con la construcción de viviendas en Oaxaca, Morelos, Puebla y Ciudad de México.

Buscando garantizar el manejo más adecuado de los fondos recaudados, decidimos tener presente algunos criterios que permitieran apoyar la reconstrucción básica, cuidando el tejido social en los lugares de influencia. Estos criterios son:

  • Buscar las familias más necesitadas.
  • Favorecer procesos organizativos y comunitarios.
  • Asegurar el respeto por el estilo de vida de la comunidad, su cultura y costumbres.
  • Procurar continuar en contacto con las comunidades beneficiarias o actores comunitarios.

La búsqueda:

Con base en dichos criterios, iniciamos una búsqueda que culminó con la elección de tres proyectos de reconstrucción, entre los cuales queremos destacar en este momento el programa “Reconstrucción de Vivienda y Vida Digna en Morelos”, iniciativa realizada en conjunto con Cáritas Mexicana y Cáritas Morelos.

Realizamos un convenio para apoyar a San Pedro de Tlalmimilulpan, pequeña población con 2,500 habitantes aproximadamente, situada en el Municipio de Tetela del Volcán, Estado de Morelos, una de las localidades con mayor afectación luego del sismo, donde quedaron muchas familias sin vivienda.

El proceso:

El objetivo en una primera etapa es apoyar con un millón de pesos para la construcción de 14 de 40 soluciones de vivienda (Pie de Casa) por un valor aproximado de $70,000 pesos cada una.

Para la realización de todo el proyecto, Cáritas Morelos nombró al Sr. Gaspar Nájera (aspirante a diácono permanente) quien con gran compromiso y dedicación se convirtió en un referente para la comunidad y un puente entre ella y los demás actores comprometidos con este programa.

Las etapas iniciales fueron aprovechadas para realizar un censo que permitiera identificar las familias con mayor necesidad (adultos mayores, personas con discapacidad y madres cabeza de familia).

Seguidamente, con la animación del P. Jesús Longar -encargado Diocesano de Cáritas y Pastoral Social de la Diócesis de Cuernavaca- se empezó un proceso de capacitación por grupos de vecinos, buscando fortalecer su compromiso con el proceso de reconstrucción, ayudarles a comprender la importancia de asumir una actitud de mutua colaboración y fortalecer la moral de los participantes mediante procesos de evangelización.

Finalmente, se inició la construcción de viviendas, que ha tenido grandes retos: se trata de hacer los pies de casa en terrenos afectados previamente por el sismo; cada uno de ellos con diferentes dimensiones, contando con el aporte de los habitantes de la comunidad, quienes ofrecen su propio trabajo en diferentes tareas y realizando ellos mismos la elaboración de ladrillos para la construcción de sus casas.

Meses después…

Luego de muchos interrogantes, retrocesos y avances, el pasado 26 de mayo, Pablo Héctor y yo tuvimos la fortuna de reunirnos en casa de Rocío Juárez Ortiz, la primera casa en ser entregada. Nos acompañaron un grupo de mujeres beneficiarias (quienes nos sorprendieron con una deliciosa comida), el ingeniero Juan Pablo Reyes quien está a cargo de la obra, Gaspar y un grupo de representantes de Cáritas.

Fue un agradable encuentro, durante el cual escuchamos que el caminar no ha sido fácil para ellas, debido al ritmo lento en que han avanzado los trabajos, tanto que por momentos parecía decaer el entusiasmo: “pero nosotras siempre mantuvimos la esperanza” refiere una de ellas con una sonrisa que iluminaba su rostro, reflejando la alegría de una promesa cumplida. Actualmente se cuenta con 10 de las 40 viviendas terminadas.

Durante el tiempo transcurrido hemos realizado dos visitas de campo y en Semana Santa, el P. Eugenio Casas Alatriste, junto con un grupo de jóvenes del Pedregal, realizó una experiencia de misiones que les permitió acercarse, convivir con la comunidad y compartir fe y vida. Hoy “Rocío”, “Braulia”, “Juan”, no son solamente nombres en un listado de beneficiarios, son los rostros de hombres y mujeres humildes, sencillos, luchadores, llenos de esperanza, comprometidos en la reconstrucción de sus casas y las de sus vecinos, seguros que unidos lograrán el bienestar de todos, acogedores, verdaderos testimonios de resiliencia y de lucha por lograr transformar un mundo de tristeza, necesidad y desesperanza en “otro mundo posible”, uno donde se tiene la certeza de una mano amiga en la cual apoyarse y una casa digna y segura donde vivir.

Gloria I. Hernández Cadena
Coordinadora del Departamento de Misión
Dignidad y Solidaridad, Acción Civil

Planeación Estratégica. Conclusiones

Hola a todos y todas:

Tras más de un año de trabajo, el Equipo de Estrategas formado por 6 laicos (Carmen Monsalve, David Meco, Elena Martínez, Esther Colmenarejo, Jorge Loyola y Juan José Millán) y dos Misioneros del Espíritu Santo (Oziel León y Fernando Artigas), dio por terminado el cometido de diseñar el proceso que nos ha llevado a elaborar “la Planeación Estratégica”. Ésta nos permitirá orientar nuestra misión como parroquia a lo largo de los próximos tres años en cuanto a sus objetivos y prioridades y a establecer, para cada año, los indicadores, acciones y responsables que darán seguimiento a ello.

A lo largo de varios meses hemos analizado, estudiado y definido quiénes y cómo somos; qué inquietudes, anhelos, debilidades y fortalezas tenemos; la manera en que podemos encauzarlas y qué hemos de hacer para llevarlo a cabo, con el fin de seguir creciendo como Parroquia de Guadalupe, tal como reza nuestro perfil de misión:

“Guadalupe es una parroquia, comunidad de comunidades, animada por los Misioneros del Espíritu Santo junto con los laicos, e insertada en la archidiócesis de Madrid, que privilegia la atención a los procesos pastorales y el compromiso solidario de manera corresponsable, celebrativa, comunitaria y participativa, para transformar el contexto en el que se encuentra”.

El Equipo de Estrategas ha recogido, sintetizado, reflexionado y elaborado las conclusiones, partiendo de un trabajo en el que también han intervenido el Consejo Pastoral y las comunidades de la Pastoral de Adultos y las comunidades de Pastoral Juvenil a través de las diferentes dinámicas que se propusieron a lo largo del curso.

Como resultado de todo este proceso, hemos elaborado los Objetivos Estratégicos con sus respectivas prioridades, indicadores, acciones y responsables antes mencionados.

Ahora toca ponerlos en conocimiento de todos los que participamos en las diferentes áreas y servicios de la parroquia para que se implementen a través de las programaciones que se presentarán a comienzo del próximo curso y así de manera trasversal, respetando los ritmos, modos y contexto de cada área, todos caminemos en una sola dirección.

A continuación os exponemos las conclusiones a las que hemos llegado:

Objetivo Estratégico 1
Hacer énfasis en Jesús Sacerdote, contemplativo y solidario, en los procesos evangelizadores,
para promover una profunda experiencia de fe
(Temporalidad 3 años)

Prioridades
Temporalidad 3 años
Indicadores
Temporalidad 1 año
Acciones
Temporalidad 1 año
Responsables

a. Apropiarnos de la experiencia de Jesús Sacerdote, reinventando las expresiones propias de nuestra espiritualidad.

b. Descubrir la experiencia sacerdotal que cada uno está viviendo.

a. Haber recogido un elenco de expresiones comunes de nuestra espiritualidad.

b. Que cada área haya implementado una acción que implique organizarla, realizarla y recuperarla.

a. Establecer un grupo de reflexión que llegue a proponer un lenguaje común, claro y provocativo de estas expresiones, y que de a conocer la figura de Conchita: laica, mística y apostol.

Difusión de las conclusiones en trabajo por áreas que a su vez implica tiempos y espacios explícitos.

b. Acompañar personal y comunitariamente para interpretar en clave sacerdotal las experiencias de la vida.

Promover en los procesos de evangelización experiencias con talante sacerdotal.

a. Comisión Permanente.

Coordinadores de área y MSpS.

b. Agentes de pastoral.

Objetivo Estratégico 2
Participar en diferentes instancias eclesiales y sociales para crear comunión
(Temporalidad 3 años)

Prioridades
Temporalidad 3 años
Indicadores
Temporalidad 1 año
Acciones
Temporalidad 1 año
Responsables

a. Tomar conciencia de que pertenecemos a la comunidad eclesial.

b. Conocer otros carismas y modos de ser y hacer iglesia.

c. Acercarnos a organizaciones o instancias que buscan humanizar la sociedad.

a. Haber tenido representación de todas las áreas, cuantificando el número de participantes.

b. Haber organizado y convocado desde las coordinadoras de cada área.

a. Invitar a una OTE en el 2º trimestre del curso a todas las parroquias del arciprestazgo.

b. Convocar y participar en la manifestación del día de la mujer y en cuantas otras consideremos adecuadas (refugiados, pobreza…).

c. Cuantificar los participantes a las diferentes convocatorias.

a. Comisión Permanente.

b. Coordinadora de área o servicio correspondiente.

Objetivo Estratégico 3
Provocar una conciencia social que nos impulse a realizar acciones transformadoras
en lo ecológico, político, económico, cultural y religioso
(Temporalidad 3 años)

Prioridades
Temporalidad 3 años
Indicadores
Temporalidad 1 año
Acciones
Temporalidad 1 año
Responsables

a. Organizar espacios de análisis de realidad y difundir sus resultados.

b. Educar para la alianza entre la humanidad y el ambiente.

c. Ofrecer información de las iniciativas externas a la parroquia que hagan referencia al objetivo.

d. Reactivar el reciclado que ya se acomete en la parroquia.

a. Haber realizado dos actividades en el curso.

b. Haber informado en todos los números de la revista digital de temas ecológicos.

c. Haber informado oportunamente de los resultados de los espacios de análisis mediante comunicaciones digitales.

a. Organizar una charla sobre la Doctrina Social de la Iglesia en el primer semestre.

Preparar taller sobre ecología económica y social en el segundo semestre.

b. Informar por redes sociales de temas de ecología y del reciclaje que ya se realiza en la parroquia.

a. GAS.

Comisión Permanente.

b. ECO

Os agradecemos a todos y todas, una vez más, vuestra dedicación e interés.

Fernando Artigas Sabatés, M.Sp.S.
Párroco.

Unos libros sobre Concepción Cabrera

Como ya os contamos en una reciente comunicación, el pasado 8 de junio el Papa Francisco declaró “Beata” a Concepción Cabrera Arias, viuda de Armida, fundadora de la Espiritualidad de la Cruz e inspiradora de las Obras de la Cruz y de los Misioneros del Espíritu Santo.

Para aquellos que queráis acercaros a su figura, profundizar en su espiritualidad, en su pensamiento y conocerla un poco mejor a través de su obra, os reseñamos un par de libros publicados sobre ella donde se recogen sus numerosos escritos:

15 Días con Concepción Cabrera de Armida

Frech, Beatriz

Esposa y madre de nueve hijos, prolífica escritora mística, esta mujer mexicana aparentemente normal esconde en el fondo de su alma una extraordinaria vida apostólica, un ardor heroico para imitar a Jesús e identificarse con el Crucificado.

Sin haber vivido nunca en un claustro, Concepción Cabrera de Armida (1862-1937) es la inspiradora de la Obras de la Cruz.

Sus múltiples escritos –entre ellos su Diario espiritual, publicado por Ciudad Nueva– encierran tesoros de luz para toda la Iglesia y todos los hombres de hoy.

La hermana Beatriz Frech, religiosa de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, ha corregido y editado este libro, elaborado por varias hermanas en colaboración.

FICHA TÉCNICA
Publicado por: Editorial Ciudad Nueva
Edición: 30/09/2012
Primera edición: 01/06/2008
ISBN: 978-84-9715-142-9
Páginas: 128
Formato: 19×11
Peso: 120 gr.
Descarga las primeras paginas del libro aquí.

Diario espiritual de una madre de familia: Concepción Cabrera de Armida

Philipon, Marie-Michel

Conchita: “un caso único en la mística de hoy”, “un alma bellísima, muy sencilla, fascinante a los ojos de Dios y de los hombres”, “una mujer misteriosa y cercana”.

Esposa y madre de nueve hijos, escritora mística, fundadora de las Obras de la Cruz, alma privilegiada, de un heroísmo excepcional, portadora de un mensaje para toda la Iglesia y todos los hombres de hoy.

Conchita ha dejado sesenta y seis volúmenes manuscritos, una obra tan amplia como la de Tomás de Aquino, un trabajo inmenso, un Diario espiritual que encierra tesoros de enseñanzas, de luz.

FICHA TÉCNICA
Publicado por: Editorial Ciudad Nueva
Edición: 20/01/2009
Primera edición: 31/12/1999
ISBN: 978-84-89651-71-5
Páginas: 312
Formato: 20×13
Peso: 350 gr.
Descarga las primeras paginas del libro aquí.

Hospitalidad. Proyecto de Comunidades de Acogida para familias refugiadas

¿Recuerdas la Segunda Guerra Mundial? Fue hace mucho tiempo, tal vez no hubieras nacido entonces. Nadie sabe a ciencia cierta cuántas personas perecieron por su causa, se calcula que entre 70 y 100 millones. Los historiadores aún continúan investigando el número total de personas que se vieron obligadas a abandonar sus hogares, granjas y ciudades. Desde todos los puntos de Europa y hacia todas las direcciones posibles.

Pues bien, setenta y cinco, ochenta años después, el mundo vive de nuevo un éxodo gigantesco y sin final. El mayor desde entonces. Nuevamente, millones de personas; nuevamente, huyendo de la guerra, de la persecución religiosa o racial.

Cuando estalló la guerra civil en España, o la Segunda Guerra Mundial en Europa, cuando las hambrunas de principios de siglo XX o de la posguerra, igual daba si eras ingeniero o peón, la única aspiración era poder darle un futuro a los tuyos.

Yo, por ejemplo, soy hijo y nieto de inmigrantes. Pero seguro que tú también. Si naciste en Madrid, ¿cuántos de tus abuelos son también de aquí? ¿y de tus bisabuelos? ¿Por qué crees que vinieron? ¿Cómo fue su viaje? ¿Cómo llegaron? ¿Con mucho equipaje, con lo puesto? ¿Cómo fueron sus inicios?

¿Lo ves? Es una historia tan antigua como el hombre: las personas nos movemos buscando una mejor vida, cuando no simplemente sobrevivir. Abraham sale, a instancias de Dios, de Mesopotamia; y es justo entonces cuando nace su Alianza. Dios se hace presente en la vida de Abraham justo cuando éste se ve forzado a salir de su tierra.  

¿Cuánto tiempo se tarda en llegar desde Siria, Irak o Afganistán, hasta España? No me refiero a horas de vuelo. Los refugiados van viniendo como pueden: esquivando pasos fronterizos, las mafias, los bandidos y los que buscan aprovecharse de ellos, las personas más vulnerables que podemos imaginar. ¿Cuánto puede tardar en alcanzar España un muchacho chadiano, somalí o congoleño? ¿Cuántos mueren en el camino? ¿Cuántos mueren en el más absoluto de los olvidos, en la profundidad del mar o en la soledad infinita del desierto?

Mañana, hoy, ahora, bombardean tu barrio. Parece imposible, ¿verdad? Es lo mismo que podría estar pensando hace no muchos años cualquier familia de Damasco o Alepo. Imagina que tienes que salir con apenas la ropa que llevas puesta, y comenzar un lento y peligroso viaje, de varios años, sin destino claro, bajo la expectativa de ser rechazado por los países de destino.

No discuto ni razones ni políticas. Aunque en este punto, no se me ocurre nada mejor que acudir a las palabras de Jesús de Nazaret: “porque fui emigrante y me acogisteis” (Mt 25,35). No parece que Jesús tampoco lleve su reflexión más allá de lo verdaderamente importante: fui emigrante y me acogisteis.

Se da precisamente el caso de que hoy, ahora, en nuestra ciudad, muy cerca de nosotros, hay familias que necesitan ser acogidas. Hace muy pocas semanas, durante la Asamblea de Pastoral de Adultos de Fin de Curso, tuvimos la visita de la Fundación San Juan del Castillo – Pueblos Unidos, entidad perteneciente al Servicio Jesuita a Migrantes. Durante esta visita, Iván Lendrino, su director, nos estuvo hablando del Programa Hospitalidad.

Este Programa Hospitalidad es una de las respuestas que desde el SJM se están tratando de articular frente a la llamada “crisis de los refugiados”. Su finalidad, y aquí Guadalupe y sus comunidades podemos jugar un papel muy importante, no es otra que la de constituir “Comunidades de Acogida”, grupos de personas como tú y como yo, que quieran poner en marcha un proyecto de acogida e integración de una familia refugiada. El Objetivo del Proyecto es acompañar a estas familias en su proceso de inserción en nuestro país. Proceso que implica aspectos legales, educativos, sociales, médicos…, y que se pretende que finalice en un plazo de dos/tres años según cada caso, con la plena inclusión legal, socioeconómica y cultural, esto es, con la plena autonomía en su vida, en su nuevo hogar.

Las Comunidades de Acogida se componen de aproximadamente unas 10-30 personas; se trata de proyectos comunitarios, donde todos los voluntarios se reparten las distintas tareas y responsabilidades que la acogida de una familia refugiada supone. Junto con Pueblos Unidos y el resto de contactos del Servicio Jesuita a Migrantes, se proporcionará casa a esta familia, normalmente a través de la red de pisos que algunas congregaciones religiosas disponen en Madrid para ser cedidos en condiciones ventajosas para este tipo de proyectos. La Comunidad de Acogida y aquellas otras personas que deseen colaborar económicamente con ésta, se harán cargo de la cobertura de todas las necesidades básicas de la familia (alquiler del lugar de residencia, aportes económicos, gastos de transporte y tarjetas de metro/bus, alimentación, suministros, etc.).

Lo más importante, sin embargo, es el aspecto de acompañamiento humano: compartir y acompañar la vida con la familia, a lo largo de diferentes momentos de la semana, para facilitar la inclusión de la familia en la sociedad madrileña (ocio, redes de apoyo…), la ayuda y asesoramiento en cuestiones prácticas (gestiones y trámites médicos, sociales, escolares, empadronamiento…), el acompañamiento en necesidades concretas formativo-educativas (aprendizaje del idioma, refuerzo escolar niños-as, etc.).

Desde el Proyecto Hospitalidad de Pueblos Unidos se asumen todos los elementos técnicos que implica el acompañamiento social, jurídico, formación y empleo; así como el apoyo y acompañamiento a la Comunidad de Acogida.

Las personas a las que va dirigido este proyecto son familias refugiadas/ migrantes con niños-as en situación de vulnerabilidad. Criterios de vulnerabilidad: familias monoparentales, mujeres víctimas de violencia de género, número de niños-as, discapacidad, etc. También se puede dirigir a personas que, por diferentes circunstancias, han agotado las ayudas estatales para solicitantes/ beneficiarios de protección internacional (sistema de acogida) y no han conseguido los objetivos de inclusión social/ autonomía (acceso al mercado laboral/ vivienda digna, etc.).

Desde el Grupo de Acción Social de Guadalupe deseamos apoyar y promover este proyecto entre nuestras comunidades. De hecho, es muy importante destacar que la Comunidad Desvelados, perteneciente al área de Pastoral de Adultos, lleva embarcada en un proyecto de Comunidad de Acogida ya dos años. De hecho, uno de sus miembros también participó en el encuentro compartiendo su experiencia con todos los que estuvimos.

Creemos que este verano que ahora comienza supone un excelente momento para que comunidades y/o personas individuales nos planteemos la posibilidad de integrarnos o de iniciar un proyecto de Comunidad de Acogida.

Pensad en todas aquellas riquezas y conocimientos que todos y cada uno poseemos, no sólo individualmente sino también en equipo, en grupo. Pensad qué importante y hermoso sería poner tales riquezas a disposición de aquellos que hoy han llegado a nuestra ciudad, huyendo de la guerra, el hambre o la violencia. Recordad, recordad las palabras de Jesús: “Fui emigrante y me acogisteis”.

Carlos Santa María, Grupo de Acción Social

 

Podéis ver un pequeño fragmento del programa Pueblo de Dios – Misión en la Ventilla (minuto 7:00 a minuto 8:45) en el que se habla de este proyecto (aunque, si tenéis tiempo, os recomendamos ver el programa completo).