A lo mejor alguna vez te has preguntado cómo se organiza una parroquia, o más concretamente esta parroquia. Hoy vamos a intentar explicártelo de manera resumida.
El Consejo Pastoral es el órgano directivo de la Parroquia, y en él están representadas todos sus componentes. Está formado por los Misioneros del Espíritu Santo, por representantes de las Áreas y Servicios de la Parroquia, así como representantes de la Comisión de Economía y del Equipo de Comunicación (ECo). Excepto los Misioneros, todos los consejeros son elegidos por votación en sus respectivas áreas/servicios y están en el cargo durante 3 años. El Consejo se reúne 4 veces al año, y en sus reuniones trata la programación al inicio de curso, los presupuestos de la parroquia, el cierre de cuentas, el fin de curso y lema del siguiente año y se va evaluando y decidiendo sobre la marcha de la vida parroquial a lo largo del año.
La Comisión Permanente forma parte del Consejo Pastoral y sus miembros son elegidos por votación de entre los consejeros. Se reúnen una vez al mes y excepcionalmente por causas necesarias. De entre los miembros de la Comisión Permanente, se elige al vicepresidente (a quien llamamos cariñosamente vicepárroco o vicepárroca) y al secretario, que lo será también del Consejo. La Comisión Permanente tiene una función más ejecutiva, aunque todas sus decisiones deben ser refrendadas por el Consejo. Por hacer una analogía entendible, el Consejo Pastoral sería como el Parlamento y la Comisión Permanente como el Gobierno.

Las Áreas de la Parroquia se corresponden con los procesos pastorales e incluyen:
1.- La Pastoral Infantil, también llamada Génesis, que abarca a grandes rasgos a los niños y niñas en edad de Educación Primaria (a partir de 2º). A sus catequistas, los Agentes de Pastoral Infantil, los llamamos APIs.
2.- La Pastoral de Adolescentes, también llamada Éxodo, que abarca a los chicos y chicas en edad de Educación Secundaria. Está compuesta por 6 tribus: Dan, Rubén, Simeón, Judá, Zabulón y Leví. En las cinco primeras están distribuidos los participantes, a los que llamamos exoditos y exoditas y en Leví los GPS, que es como llamamos a los animadores de esta etapa.
3.- La Pastoral Juvenil Vocacional (PJV), que incluye a los jóvenes entre 16 y 27 años. Tiene varias etapas: Propuesta e Iniciación Cristiana (de tres años de duración cada una) y Discernimiento Comunitario. Incluye también las Comunidades Juveniles ya formadas y se rige a través de la Coordinadora de Pastoral Juvenil. A sus animadores los llamamos APJ (Agentes de Pastoral Juvenil).
4.- La Pastoral de Adultos, que incluye más de 30 comunidades, de personas mayores de 28 años. Se organiza en un Equipo de Representantes, uno de cada comunidad, acompañados por dos Misioneros del Espíritu Santo, y una Coordinadora de Pastoral de Adultos, formada por cinco de esos representantes junto a los Misioneros. En la Pastoral de Adultos hay una Comisión de Formación Básica, compuesta por los animadores que se ocupan de acompañar el proceso de formación de aquellas personas que se acercan a la Pastoral de Adultos y que eventualmente formarán las futuras nuevas comunidades.
5.- El grupo de Separados y Divorciados, Sepas, que propone un itinerario de 2 años para las personas que necesitan acompañamiento en esta nueva etapa de sus vidas y a quienes, al terminar el proceso, se les invita a incorporarse a la Parroquia en diversos servicios y/o perteneciendo a la Pastoral de Adultos.
Todas las áreas tienen representación en el Consejo Pastoral.

La Parroquia ofrece muchos y diferentes Servicios, algunos de ellos de orientación litúrgica y sacramental:
– Servicio de Pastoral bautismal, con representación en el Consejo.
– Pastoral prematrimonial (CPM), también representada en el Consejo.
– El Despacho parroquial atiende a las parejas que desean casarse y que solicitan información para iniciar los trámites correspondientes.
– Equipos de liturgia y coros de cada una de las eucaristías.
Hay también servicios de orientación social, acorde al compromiso solidario que tenemos como parroquia:
– Dignidad y Solidaridad (nuestra ONG parroquial, ¡hazte socio!), representada en el Consejo.
– Grupo de Acción Social, también con representación en el Consejo, que coordina y anima la acción social de la Parroquia en forma de campañas, ayudas y colaboración con asociaciones y ONGs.
– Servicio de Acogida, formado por un grupo de laicos, que recibe, entrevista y orienta a quien se acerque a la Parroquia para solicitar información sobre los servicios que se ofrecen y encuentre su lugar en ella.
– Servicio de Escucha, que atiende a personas que requieren escucha activa, asesoramiento y/o acompañamiento personal por diversas causas.
– Servicio de Acompañamiento espiritual.
– Pastoral de la salud (acompañamiento a enfermos).
– Trabajo social, que incluye orientación laboral y servicio de empleo.

Por último, tenemos dos servicios que podríamos llamar transversales y que tienen también representación en el Consejo:
– La Comisión de Economía, que está formada por laicos y Misioneros del Espíritu Santo. Se ocupa de las cuentas parroquiales y trabaja desde los principios de corresponsabilidad y transparencia. Tiene su propio apartado en esta página web, donde podéis conocer más detalles.
– El Equipo de Comunicación (ECo), que está formado por laicos y un Misionero del Espíritu Santo. Tiene como función la comunicación y difusión de la información relacionada con la actividad parroquial en todas sus vertientes.
Y, por supuesto, tenemos recepción y secretaría que, además de otras múltiples funciones, coordina con nuestro párroco la distribución de salones y capillas.
Toda esta organización surge a partir de la constitución del Consejo Pastoral al inicio de la década de los 80, que coordinó los primeros trabajos y documentos que sirvieron de base para la reflexión y elaboración de la Línea Directriz de la Parroquia. Tras muchas reuniones, propuestas y reflexiones, el 13 de diciembre de 1987 se convocó una Asamblea parroquial para aprobar individualmente cada uno de los puntos de la Línea Directriz.
En la introducción se decía que “nuestra Asamblea de hoy corresponde a una nueva conciencia de Iglesia proclamada por el Concilio Vaticano II, ordenada a lograr una mayor corresponsabilidad en la Misión Pastoral de la Iglesia. Esta Línea Directriz queremos que sea el punto de referencia constante que guíe nuestra vida y nuestra Acción Pastoral Parroquial. No se trata de un documento para ser sólo leído, sino de una mística para ser asumida y vivida”. En 1996, con ocasión de su décimo aniversario, la Línea Directriz se completó con un anexo sobre la dimensión comunitaria en el Proyecto Pastoral de la Parroquia.
El objetivo parroquial se formuló como “Formar la comunidad parroquial, comunidad de comunidades, animada por la Espiritualidad de la Cruz, que acoja y anuncie el mensaje del Evangelio, viva y celebre su fe y trabaje para transformar el ambiente en el que vive”.
La Espiritualidad de la Cruz, que es la que inspira la vida y misión de los Misioneros del Espíritu Santo y de nuestra Parroquia, nos invita a extender el reinado del Espíritu Santo y a colaborar para que cada persona encuentre su vocación y así coopere a la transformación evangélica del mundo. Todos los que queremos vivir la Espiritualidad de la Cruz queremos identificarnos como pueblo sacerdotal y como apóstoles enviados por el Espíritu Santo para colaborar con Jesús (mediadores entre Dios y la humanidad) en la misión evangelizadora de la Iglesia. La organización de nuestra Parroquia de Guadalupe está basada en esta premisa.
Equipo de Comunicación.


El primer semestre se me pasó volando entre llegar, adaptarme, dar clases, montar eventos con la Casa Hispana y hacer excursiones. ¡Vaya locura! Cuando me avisó mi jefe a finales de agosto del nivel de actividad que había en este campus pensaba que estaba exagerando, pero poco después pude comprobar la realidad de sus palabras. Sin embargo, a pesar de que todo el mundo tiene unos horarios muy apretados, la vida es tranquila y apacible, y la gente saca tiempo para hacer lo que le gusta y tener un poco de paz. Siempre pensé que un campus universitario en medio de la nada (y cuando digo en medio de la nada es literal, porque aquí te mueves tres millas y todo lo que hay son campos de trigo, viñedos y otros cultivos de grano), sería aburrido a más no poder. Sin embargo, no caí en que con la cantidad de dinero que pagan los estudiantes por estar aquí y la competencia brutal que existe entre universidades, los colleges organizan una cantidad ingente de eventos para mantener a los estudiantes contentos, entretenidos y felices porque su dinero se ha invertido de manera satisfactoria -no olvidemos que, aunque en el campus se preocupen mucho por no quedarse en su propia burbuja, por colaborar con la comunidad menos favorecida de Walla Walla y por cuidar el componente humano de estudiantes, profesores y personal, la rentabilidad que le sacan al capital invertido manda, porque en algo se tiene que demostrar que están amortizando el gasto-.
estudiantes, que se conectarán desde sus casas una vez terminen las vacaciones (casi no hay estudiantes en el campus a día de hoy porque se les ha animado a volver a sus lugares de origen y quedarse allí hasta que la situación remita). Ver esta crisis mundial desde aquí está siendo duro, sobre todo por lo que me llega desde casa y porque se me parten el corazón y el cerebro intentando estar al tanto de ambos lugares (sobre todo con la diferencia horaria), pero confío en que la mejor parte del ser humano está saliendo a la superficie y que vamos a mejorar en nuestra capacidad de estar alerta a las necesidades de nuestros hermanos y hermanas para acompañarles en la distancia lo mejor que podemos y sabemos.
Dios siempre está presente en el amor. Da igual si es entre hombre y mujer o si es entre dos mujeres, o entre dos hombres. ¿Por qué nos ponemos a clasificar qué “sí” y qué “no” puede entrar en el amor de Dios? Porque no nos damos cuenta de que es más sencillo…
Torneos deportivos en España -Proyecto educativo en Gambia

