Bienvenida, Patricia

Una vez más nos hacemos ECO de la incorporación de un nuevo miembro a nuestra comunidad de comunidades. En esta ocasión, se trata de Patricia Vicente, que ha venido a sustituir a Laura, y hacerse cargo de las mil y una labores administrativas que conlleva una parroquia.

Quedamos con ella una tarde, para charlar y que nos cuente un poco como ha llegado hasta aquí.

ECO: Patricia, ¿qué te hizo presentarte como candidata a este puesto de trabajo?

Patricia: Bueno, en primer lugar, me llamó la atención, y quise ver si era un entorno dinámico, donde poder hacer una gran variedad de tareas. Y bueno, las entrevistas fueron mostrándome que sí, que estaba en lo cierto.

ECO: Llevas tan solo dos meses, ¿qué es lo que más te ha llamado la atención?

Patricia: Sin duda, el buen ambiente que se respira entre todos los que pasan por esta entrada. Para mí, es muy importante trabajar en un entorno donde la gente se respeta y procura construir, en vez de, tratar de imponerse sobre los demás. En los meses que llevo, la impresión que he recibido es que la gente de Guadalupe es gente sana, positiva.

Mientras hablamos, distintas personas interrumpen nuestra conversación para preguntar a Patricia sobre salas o grupos de personas; también saludamos a Fernando que viene a darle unas papelitos para repartir en las misas del sábado y el domingo. Sin duda, es una tarde de gran actividad. Es un jueves cualquiera, y el hall está lleno de gente. Patricia no se muestra nerviosa y tras la interrupción continuamos nuestra conversación, distendidamente.

Patricia: Me he hecho una chuleta con todas las salas y dónde está cada cosa porque, como se puede ver, la afluencia de gente es continua y esto es tan grande que es fácil perderse u olvidarse. Por otro lado, en un día se dan un sinfín de situaciones. Me gusta esa variedad de retos.

Le ponemos en un aprieto y le preguntamos por el lema de este año, pero de nuevo Patricia responde correctamente; además, nos habla de la nueva web de la Parroquia: la ha visto y parece que le gusta. Solo hay algo que nos sorprende: no está inscrita todavía a esta publicación online. Habrá que resolver este tema.

Pero hay tiempo porque Patricia ha venido para quedarse.

¡Bienvenida!

Santo Domingo de la Calzada

Los cristianos somos gente curiosa. Adoramos a un Dios  que decimos que es Uno Solo, nos decimos seguidores de su Hijo, aquel que nos pidió que “fuéramos Uno como su Padre y Él son Uno”. Y no lo dijo así, de pasada, un día cualquiera. Aquella exhortación nos la dio precisamente en sus horas finales, en el que era el momento más crucial de su vida, cuando era ya consciente de que el sueño había terminado, de que no le quedaba mucho tiempo y que por lo tanto, apremiaba el dejarnos con los mensajes fundamentales de su magisterio.

El chabolismo es un fenómeno tan antiguo en Madrid como la propia ciudad. Desde los primeros años del siglo XX, en los albores del Madrid industrial, aparecen al mismo tiempo las chabolas: Vallehermoso, Hernani, Prosperidad, Elipa… La gente pobre del campo que empieza a llegar a Madrid en busca de un trabajo, de una vida para ellos y sus hijos. Y con ellos crecían también sus casas, construidas en una sola noche. En el Pozo del Tío Raimundo o en Palomeras, contaban los vecinos que si eras capaz, en los años sesenta, de construir la chabola (y cubrirla) en una sola noche, la policía ni te echaba ni te la tiraba abajo. Llegaban las familias a la tarde, extenuadas del viaje, y estaban ya de inmediato levantando su casa, con ladrillos, con cartones, con maderas. Los vecinos ayudaban, pocos soportaban la tensión de ver acercarse el amanecer y no haber  terminado aún.  El Bronx de Manoteras, Pitis, El Salobral, La Ventilla, Los Focos de San Blas, La Rosilla, La Celsa, Las Barranquillas, el Gallinero y la Cañada Real… Madrid, como toda gran metrópoli, cumplió con la norma que, por alguna extraña razón, hace que siempre, siempre, existan apenas a unos metros de los rascacielos y los barrios elegantes, decenas de miles de personas que tratan de sobrevivir en las condiciones más ínfimas posibles: barro, ratas, basura, droga, violencia, abandono… Río, Buenos Aires, Calcuta, Nairobi, Asunción, Johannesburgo… Según ONU Hábitat, más de la mitad de la población urbana de África vive en asentamientos irregulares; dicho de otro modo, en megaciudades de chabolas. En Latinoamérica, una de cada cinco personas, vive en una chabola, también según la ONU. Se calcula que sólo en el barrio de Casilino-900 viven más de 200.000 gitanos rumanos, compartiendo miseria y suciedad con personas procedentes de Latinoamérica, Ucrania o Polonia… apenas a pocos kilómetros del Vaticano.

“Padre, que sean Uno, como Tú y yo somos Uno”.

Interesante. Llevamos escuchando estas palabras, ¿cuánto? ¿Veinte siglos? Ser Uno. Si Yo soy Uno con Dios, si Dios es Uno conmigo, si Tú eres Uno con Dios y Dios es Uno contigo, entonces Tú y yo somos también Uno. Una sola cosa, una sola persona… No sabría cómo decirlo, no soy teólogo, se me escapan las sutilezas de tanto estudio y tanto dogma. Pero hay algo que sí entiendo: que Tú y Yo, hermano, somos Uno. Pero que veinte siglos de repetirnos lo mismo no han sido suficientes para que Tú sigas viviendo en la miseria de un barrio chabolista.

Todas las ONGs para el Desarrollo, todas las Agencias Gubernamentales y Multiestatales que se ocupan del fenómeno del chabolismo coinciden en señalar que, lejos de disminuir, el fenómeno de las chabolas, favelas, villas miseria… aumenta. Y aumenta cada vez más rápido. Y aumenta en función del rápido crecimiento de la desigualdad en todas las ciudades, en todos los países, en todos los continentes. Dentro de sólo treinta años, en 2050, el 70% de la población del planeta será urbana; ¿cuántos de ese 70% vivirán/viviremos en condiciones dignas y cuántos, no?

Los cristianos llevamos, pues, casi dos mil años repitiéndonos las palabras de Cristo (el Ungido, el Lleno de Gracia, El Profeta de Dios, El Purificado, el Universal, el Definitivo, el Único… sólo según algunas de las acepciones que he ido encontrándome). Países como Brasil, Argentina, España, Paraguay, Italia, Sudáfrica, o Kenia –con el 80% de su población-, se definen como cristianos. Unos más y otro menos, unos desde hace milenios, otros desde más recientemente, unos más o menos vertebrados alrededor de otras espiritualidades más ancestrales… pero todos nos decimos mayoritariamente cristianos. Es decir, muchos años, muchas personas, proclamando solemnemente “Padre, que sean Uno como Tú y Yo somos Uno”. ¿Y en todo ese tiempo, qué? ¿Somos Uno, nos sentimos Uno, frente a Desigualdad?

La Desigualdad crea pobres. Jesús contrapone la Unidad a la Pobreza. La Unidad contra el Capitalismo Salvaje y Desbocado de finales del siglo XX y principios del XXI. Si en realidad fuéramos todos Uno…

Sois muchos los que a lo largo de los años, llevados por un sincero compromiso, habéis tenido ocasión de conocer lugares como Los Olivos, el Pozo, la Celsa, la Ventilla o las Barranquillas. Plan Urbanístico tras Plan Urbanístico, el Ayuntamiento de turno, las constructoras, las promotoras de negocios, las instituciones financieras de turno, han ido eliminando todos aquellos núcleos para transformarlos en nuevos barrios de viviendas para clase media, o clases más que medias (Los Olivos es ahora parte de La Moraleja). ¿Quiere decir que Madrid ha erradicado, o se encuentra en proceso de erradicar, el chabolismo? Por supuesto que no. Década tras década, seguirán apareciendo nombres nuevos, ubicaciones cada vez mayores, probablemente extendiéndose, como en el caso de la Cañada Real, a lo largo de varios términos municipales. Pero eso desde luego no quiere decir, en modo alguno, que el chabolismo se encuentre en recesión. Ni en Madrid, ni en Europa, ni en ningún lugar del mundo. Y con el chabolismo, la droga.

Cuando cerraron la Celsa o Pan Bendito, no tardó mucho en empezar a escucharse de Las Barranquillas, de la Rosilla, de las llamadas kundas, aquellos viajes suicidas a por droga, al nuevo poblado donde se habían instalado los entonces clanes. Clanes que se transforman, o  son directamente sustituidos por otros más jóvenes y ambiciosos, pero que nunca dejarán de estar ahí. El año 2016 se estimaban en 12.000 dosis diarias de droga, las que se venden en la Cañada Real y el Gallinero.

Los barrios chabolistas concentran no sólo la miseria originaria de las familias que siguen llegando a las grandes ciudades a vivir de aquello de lo que a éstas les sobra (basura, residuos, papel, cobre, …); sino que en los últimos cincuenta años se han convertido en verdaderos mega-espacios de compra y venta de muerte, de verdadero infierno, enfermedad y desolación.

Desaparecerá la Cañada y desaparecerá el Gallinero. Harán casas y nuevas urbanizaciones. Y surgirán nuevos barrios chabolistas. Tal vez algo más allá de los límites urbanos, tal vez no, tal vez dentro de la misma ciudad, como ya sucede en las megalópolis latinoamericanas. Existen ya asentamientos de familias rumanas en Legazpi, en Chamartín… aprovechando descampados que aún no han sido urbanizados, o como en el caso del Gallinero, espacios muertos entre vías rápidas o autopistas -cuyo cruce no es extraño que produzca decenas de muertes al año-.

Cabe preguntarse si, dos mil años después de que Jesús pronunciara aquellas palabras urgentes y necesarias de su última hora, los cristianos somos, o al menos queremos ser, realmente Uno.

La Cañada es un espacio silencioso. Por las mañanas, un domingo al mes, algunos hermanos de nuestra comunidad parroquial toman sus coches y, en un muy breve trayecto, aparcan frente a Santo Domingo de la Calzada, la parroquia que desde los años sesenta se ha convertido en lo que verdaderamente significa ser “Casa de Dios”. Abrazo, acogida, lugar de descanso, lugar de sanación, de recuperación de la Dignidad. Lugar de Unidad.

No, este artículo no pretende que nadie se sienta culpable de nada. El mundo en que vivimos se mueve en torno a claves y mecanismos complejos y en muchos casos, difíciles de cambiar. Pero también es cierto que este artículo no se ha escrito tampoco con la intención de exculparnos  a ninguno, a mí, el que lo escribe, el primero. Ser Uno como Tú y Yo somos Uno es, en lugares como Santo Domingo de la Calzada, no sólo una frase que se pronuncia en solemnidades cada cierto tiempo, es la Realidad abierta al Amor Infinito de Dios. En La Cañada, en el Gallinero, como a lo largo de tantos años en otros infiernos apenas a unos metros de nuestras casas, han sido también miles las personas que sí creyeron lo que Jesús nos viene diciendo a lo largo de la Historia desde aquella la que fue su Última Cena.

No es pues sólo una cuestión de culparse, sino de pensar con vocación crítica, de esperar con la seguridad de que Dios está de nuestro lado, y de que no podemos servir a dos señores al mismo tiempo.

La Cañada, como hace años Palomeras, La Celsa o Los Olivos, es lugar de muerte, pero sobre todo, es Signo Real de Cristo Resucitado.

El lugar donde muchos trabajan para ser Uno con los que allí viven y mueren.

Carlos Santa María

Grupo de Acción Social

Nuestra nueva web

Hay personas que construyen en silencio, sin anunciar a los cuatro vientos lo que hacen, que, además, son autodidactas, no se rinden nunca hasta lograr sus objetivos y, no contentos con eso, siguen experimentando y mejorando.

Así nació esta página web www.parroquiadeguadalupe.com, de la mano de nuestro querido Alfonso MSpS, como tantas otras cosas que nos ha legado.

Desde el corazón nos ha resultado duro abandonar aquella primera página que Alfonso construyó con sus pequeños defectos que ni él ni nosotros éramos capaces de arreglar y con los que hemos sobrevivido a base de “eso mejor no lo toques”.

Pero en estas lides las cosas cambian rápido y tras la creación del Equipo de Comunicación y la partida de Alfonso, la demanda de la página, así como de las herramientas y redes sociales asociadas a ella, se ha incrementado de manera exponencial.

Llegó la hora de crear una página web con más espacio de almacenamiento, con un gestor de contenidos más actual, con más cuentas de correo electrónico para todas las áreas y servicios de la parroquia, con un diseño más cercano a todos y con un mejor soporte técnico, en definitiva, con mayores posibilidades de comunicación.

Os presentamos a continuación esta nueva versión de nuestra página web ubicada en la misma dirección que la anterior: www.parroquiadeguadalupe.com.

Portada de la nueva página web de la Parroquia

Como mejoras técnicas, hemos pasado a utilizar el muy conocido editor de contenidos WordPress que, además de ser una de las herramientas más usadas para esta clase de páginas, dispone de un montón de ampliaciones para todo tipo de funcionalidades que se os puedan ocurrir como pueden ser conexión con redes sociales, creación de álbumes de fotos, etc… En un futuro las iremos experimentando.

Como punto de partida, hemos migrado los contenidos que teníamos en la otra página, adaptándolos al nuevo formato. Como novedad, hemos querido ampliar la descripción y acceso a todas las áreas y servicios de la parroquia, poniendo en contexto todo el material descargable que había allí. Nos gustaría, a lo largo de los próximos meses, ir trabajando con los participantes de cada área, para hacer un contenido más personalizado y actualizado y, de esa forma, hacer una página útil para dentro y fuera de nuestra parroquia.

Era nuestro deseo que la página web centralizase las vías de comunicación digital en la parroquia, para lo cual hemos creado un formulario de contacto con el que podéis dirigiros directamente a aquella área con la que necesitéis contactar. Lo podéis encontrar al final de la página ¿Quiénes somos?

Existe también, como en la página antigua, un formulario para suscribirse a la lista de correos con la que, desde el Equipo de Comunicación, os vamos enviando los avisos y comunicaciones de las convocatorias que se producen en la parroquia, así como la revista digital trimestral que confeccionamos.

Disponemos de más espacio para almacenar todo tipo de documentos e imágenes y además hemos ampliado el número de cuentas de correo electrónico que iremos repartiendo también paulatinamente a todas las áreas.

Aprovechamos para recordaros que, además de en nuestra página web, podéis seguir y compartir la vida de nuestra parroquia en:

 Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe – Madrid –

 @pdeguadalupe

 @pdeguadalupe

Si tenéis alguna buena idea, o encontráis algún error, o queréis comentar algo en relación a nuestra/vuestra página web, no dudéis en contactar con nosotros. No prometemos cumplir con los deseos de todos, pero valoraremos todas las opciones.

Al servicio de todos vosotros,

ECOEquipo de Comunicación

Búsqueda. Un poco de nuestra historia

Inicialmente, dos matrimonios murcianos, muy amigos de Luis Hernández, sacerdote diocesano y especialista en dinámica grupal, buscando profundizar en su formación cristiana y, tras varios encuentros con él, fueron madurando el propósito de formar un grupo con inquietudes semejantes, así que, cada uno por su lado, buscó matrimonios amigos dispuestos a sumarse a la iniciativa.

De esa manera el 28 de octubre de 1978 a las 21:30 nos presentamos en el Colegio Mayor Pío XII, donde vivía por aquel entonces Luis, seis matrimonios con muchas ganas de hacer algo pero sin saber qué. Como le pasó a Juan (Jn 1,39) muchos años después nos acordamos del momento exacto en que Jesús se cruzó en nuestra vida: “junto al Jordán, como a la hora décima.”

Empezamos con reuniones, muy dinámicas y participativas, para avanzar en el conocimiento mutuo, mostrar inquietudes y compartir sus propios objetivos. Enseguida nos emplazó a elaborar el objetivo del grupo. Se puede decir que de estas sesiones de las inquietudes y búsqueda de cada uno surgió el nombre: BÚSQUEDA.

Ya teníamos nombre y objetivo; queríamos profundizar en la formación cristiana buscando a Dios a través del hombre y dentro de la forma de vida actual, para llegar a un compromiso y testimonio cristiano, a nivel individual, familiar y de grupo.

Como grupo cristiano abierto, de seis matrimonios pasamos a diez y pronto a quince, también una ex monja y un sacerdote, por lo que nos definimos como grupo básicamente matrimonial. Muchos de nosotros habíamos empezado a frecuentar las celebraciones de Guadalupe, atraídos por lo que allí empezábamos a vivir y llegamos al convencimiento de que como no era conveniente ni sostenible caminar aisladamente, decidimos vincularnos a la Parroquia de Guadalupe.

Fue una etapa muy bonita, empezamos a vivir la fe de una manera más consciente, fuimos aprendiendo a ser activos en la participación, a escuchar ordenadamente y poco a poco le fuimos cogiendo gusto al compartir y nos fuimos implicando en la vida.

Se sucedieron varias etapas de profundización y en el camino hubo personas que tras dejar huellas imborrables nos dejaron, por circunstancias diversas, marcando, como siempre, un hito doloroso pero natural en todo crecimiento. También nos enriquecimos con quienes se sumaron. Pasamos de ser un grupo de amigos a ser grupo cristiano y de ahí a comunidad cristiana.

En tantos años hemos convivido muchos momentos muy enriquecedores y por eso inolvidables:

  • Convivencias de fin de semana con momentos de oración y reparto de las tareas y servicios domésticos.
  • Convivencias con Semana de vacaciones en verano, L’Estartit, Alicante, Torrox, con visitas culturales, playas, etc.
  • Ejercicios espirituales y convivencias que cuidadosamente preparábamos. Recordamos las Celebraciones Pascuales que con tanto cuidado y dedicación organizamos, unas acudiendo a las celebraciones de la parroquia del lugar (Águila, Becerril, La Manga) y otras apoyándonos en nuestro amigo Antonio.

De ahí y conducidos por amigos Misioneros del Espíritu Santo (José Luís, Charly, Pepe, Marco, Toño, Rogelio, Gonzalo) nuestra querida comunidad  BÚSQUEDA sigue caminando comprometida y desde donde compartimos la fe, la vida y el compromiso.

En la Parroquia, inicialmente, nos integramos como grupo en la Pastoral Familiar y al evolucionar como comunidad, en el Catecumenado y posteriormente en la Pastoral de Adultos. Hemos participado en la elaboración de la Línea Directriz de la Parroquia, y en su desarrollo como agentes de pastoral y en servicios como Bautismo, Liturgia, Ministros extraordinarios, Operación kilo, Economía, GAS, Consejo Pastoral, Revista, nacimiento de Dignidad y Solidaridad.

Como Agentes de Pastoral hemos colaborado en la Pastoral de Adultos, tanto en el proceso de formación de nuevas comunidades como en su seguimiento y acompañamiento.

Hemos tenido presencia en Justicia y Paz Diocesana así como con algunas de las asociaciones vinculadas al GAS, y muy especialmente en Cáritas Vicaría donde además la presidencia ha recaído durante muchos años en hermanas de nuestra comunidad.

En este curso 2017-2018, estamos pudiendo coincidir 5, 6 ó 7 personas en las actividades programadas, y en las reuniones de formación y reflexión nos sigue guiando el libro “Grupos de Jesús” de José Antonio Pagola.

En la sesión de programación, al inicio de curso, reflexionamos sobre cómo, cuando planteamos la pregunta ¿qué nos cuestiona este evangelio o este tema que estamos leyendo?, nos metemos demasiado en las curiosidades del texto. Sin embargo, vemos que, en muchos casos, cuando le preguntan curiosidades a Jesús, Él nunca contesta a lo que le preguntan sino a lo que debían haber preguntado. O sea, lo que le importa es si se responde a Dios. Esto nos hace plantearnos: ¿buscamos conocer a Dios o investigar curiosidades inútiles? ¿Evangelizar con palabras y curiosidades o vivir al estilo de Jesús?

Actualmente y como agente de pastoral sigue colaborando en el proceso de formación de niños y niñas en la Catequesis Infantil un hermano al que animamos en su tarea.

Pronto tendremos la gozosa oportunidad de celebrar las bodas de oro de otro matrimonio, la tercera en cinco años.

Así nació y ha vivido hasta ahora la Comunidad Búsqueda, una forma de ser iglesia, de querer vivir el seguimiento de Jesús, y desde ahí pasar la noticia a otros.

Planeación estratégica

Como ya os hemos ido contando en otros momentos, desde finales del curso pasado, y como continuación de la Reestructuración del Ejercicio de la Misión (REM), venimos trabajando en la parroquia un material titulado «Manual para la Planeación estratégica de Misión«, cuyo contenido consta de cinco fichas, las cuales  suponen un diálogo entre todos los actores que la conformamos (laicos y misioneros).

El objetivo final de este proceso es elaborar un documento que, partiendo del  conocimiento de la realidad en la que nos encontramos, a través de la definición del perfil de nuestra parroquia y habiendo diagnosticado las fortalezas y debilidades que poseemos como comunidad, elaboremos «la planificación estratégica» para un período de tres años.

Entre junio y septiembre se trabajó en las asambleas de la Pastoral de Adultos y Pastoral Juvenil Vocacional la ficha, «análisis de realidad» con la dinámica de los árboles, en la que se analizaron y definieron las causas, problemas, consecuencias y retos que nos plantean los principales ámbitos de nuestra vida social: Economía, política, cultura, ecología y religión.

        

Tanto el desarrollo de las sesiones como los resultados obtenidos fueron muy interesantes. Con ellos el Equipo de Estrategas, compuesto por miembros de la Comisión Permanente del Consejo Pastoral Parroquial y algunos «expertos» invitados, definió nuestro «Perfil de Misión» que quedó redactado de la siguiente manera:

«Guadalupe es una Parroquia, comunidad de comunidades, animada por los Misioneros del Espíritu Santo que junto con los laicos e insertada en la Archidiócesis de Madrid privilegia la atención a los procesos pastorales y el compromiso solidario de manera corresponsable, celebrativa, comunitaria y participativa, para transformar el contexto en el que se encuentra«.

A lo largo del mes de noviembre y diciembre se invitó a todas las comunidades de la parroquia a trabajar una nueva ficha a través de la dinámica «El tablero de la misión» que se presentó a modo de juego de mesa.

En ella se ha querido realizar un diagnóstico de las fortalezas y debilidades que poseemos como parroquia. Se propuso hacerlo desde una mirada lo más objetiva posible, ajustándose a la realidad, siendo autocríticos y buscando que el resultado sea consensuado.

El diagnóstico de misión se hizo en relación a las categorías:

  • Construir el Pueblo Sacerdotal: Colaboración de laicos y sacerdotes, participación y corresponsabilidad y nuestra involucración eclesial y social.
  • Generar Procesos de Santidad: Aquello que favorece y promueve la experiencia de Dios, los procesos de formación de nuestras áreas y servicios y el acompañamiento personal y grupal.
  • Compromiso de Solidaridad: Sensibilidad social, el impulso que damos a la Pastoral Social, los proyectos, las vivencias y nuestra participación social y política.

El desarrollo de las sesiones ha sido muy enriquecedor y, en general, los comentarios han sido favorables tanto por el formato de la ficha como por los resultados obtenidos.

De ellos podemos destacar que como fortalezas, en Guadalupe «las celebraciones litúrgicas son vivas y favorecen el encuentro con Dios«, «existen espacios donde los laicos pueden participar activamente en la comunidad» o «la propuesta formativa aterriza en la vida concreta y promueve la madurez humana y cristiana«, en contra, las debilidades más detectadas son que «no existe un profundo sentido de Iglesia que lleve a participar en otros niveles como la vicaría o la diócesis«, «no se han propiciado espacios de análisis de la realidad social» o que aún «no tenemos un sentido misionero de salir, acercarnos a los alejados, hacernos presentes en otros espacios externos a nuestra parroquia«.

A lo largo de este primer trimestre del año, continuaremos trabajando para poder elaborar nuestra «Planeación estratégica de Pastoral» que os presentaremos a final de curso.

Equipo de estrategas.