Hagan lío. La PJV tiene aires de renovación después de la pandemia 

Asamblea PJVHay tres palabras que el Papa Francisco nos ha dirigido a los jóvenes desde su llegada al pontificado: inconformismo, alegría y compasión. No ha dudado en usarlas en encuentros con jóvenes en Roma, en JMJs, en procesos de sinodalidad o espontáneamente en la calle. Estos días, cuando todavía me resuenan los ecos de la asamblea inicial de la Pastoral Juvenil Vocacional (PJV), no puedo evitar ver una vinculación directa con los ejes en los que los jóvenes de Guadalupe buscamos crecer: Experiencia de Dios, solidaridad y comunidad. Una experiencia de Dios que se traduce en una alegría por una Vida de abundancia que se nos regala, una solidaridad que busca tener siempre compasión por el oprimido, el marginado, la humillada, y finalmente, una comunidad que siempre te empuja hacia un inconformismo por lo que te rodea y hacia un deseo de cambiarlo por algo bueno, con la mirada puesta en Él, pues al fin y al cabo Él hace nuevas todas las cosas.

Con ese preciso espíritu vuelve la PJV este año después de un periodo de alejamiento por razones sanitarias. Y como tradicionalmente hacíamos, nos reunimos en la ya famosa asamblea de inicio de curso. Había ganas: los abrazos y las risas estuvieron muy presentes durante todo el encuentro. Muchos rostros que deseaban ver otros, deseosos de compartir de nuevo espacios, momentos vitales, crecimiento espiritual, emocional y vital. Y este año no es uno cualquiera: damos la bienvenida a un grupazo nuevo de Propuesta 1 que llega recién salido del horno de los que ya terminan Éxodo y un proyecto nuevo llamado Rabí, que busca dar respuesta a personas que llegan a la PJV y que por edad no han tenido la oportunidad de vivir todo el proceso pastoral de Propuesta e IC que se propone en la PJV. ¡Y parece que las redes vienen cargadas de peces! Todo esto no es casualidad: es fruto de mucho esfuerzo, de una apuesta por poner de nuevo a Jesús en el centro de la PJV para que en nuestra diversidad natural humana podamos crecer en unidad y, conjuntamente, como comunidad sinodal. Porque este curso es más sinodal que nunca.

Como solemos decir los jóvenes: “se vienen cositas”. Al proceso de Iglesia en camino que se viene fraguando desde los últimos meses, se une el hecho de que este curso salimos literalmente de Guadalupe camino de Lisboa. El próximo verano los jóvenes estamos llamados a un encuentro mundial en la JMJ que se va a celebrar en la capital portuguesa durante la última semana de Julio y primera de Agosto de 2023. ¿Y por qué ésta no es una JMJ cualquiera? Porque Guadalupe está organizando a las comunidades de misioneros del Espíritu Santo en México, EEUU e Italia para que todos podamos vivir esa primera semana de JMJ aquí, en Madrid, en nuestra parroquia de Guadalupe. Desde aquí partiremos hacia Lisboa para estar con el Papa Francisco durante la segunda semana del encuentro con todos los jóvenes llegados de todas las partes del mundo. ¡Y tanto que se vienen cositas!

Así, además de estar embarcados en la preparación de la JMJ del próximo verano, este año hemos aprobado en la asamblea tres actividades muy interesantes. En primer lugar, nos sumaremos al mercadillo navideño parroquial el próximo 18 de diciembre para recaudar fondos para alguna causa solidaria. Damos especialmente las gracias a María e Iris de DC y a Jaime de IC1 por organizarlo. Más adelante, ya durante el mes de febrero, más concretamente el día 25, organizaremos nuestro tradicional carnaval: nos disfrazaremos y pasaremos juntos la tarde. ¡Atentos que lo organiza Propuesta 3! Y finalmente hemos decidido compartir también un día, concretamente el sábado 22 de abril, ya de vuelta en Galilea, tras una Pascua que se prevé muy especial. No sabemos aún si será un día urbano o en plena naturaleza, pero estaremos juntos y terminaremos el día con una eucaristía de celebración. Para ello contaremos con Celia de la comu Bebé, Nerea y Grecia de DC.Comunidad PJV

Con todo esto, ¿cómo va a ser un curso cualquiera? No nos conformamos con el mundo que nos rodea. Hay muchos pies que lavar. Muchos puentes que construir. Mucho Reino que crear. ¿Ganas? Mil. ¡Volvemos a la batalla del amor! Y pese a todo, todavía no hemos visto nada.

Diego Viedma, APJ y miembro del grupo Rabí

La PJV en la Peregrinación Europea de Jóvenes

Este verano, la PJV se unió a la Peregrinación Europea de Jóvenes (PEJ). Dos de nuestros jóvenes comparten su testimonio:

 

3 de agosto de 2022, 14:00 h. Novecientos jóvenes de la diócesis de Madrid entramos cantando en la Plaza del Obradoiro “Esta es la juventud del Papa”. Poco después, con doce mil jóvenes venidos de toda Europa volvíamos a corear esas palabras en la inauguración de la PEJ.

Peregrinación Europea de Jóvenes

Llegar hasta Santiago no fue fácil: cansancio, dolor, fatiga, falta de sueño y dificultades. Nos contaba D. Jesús Vidal, el obispo que nos acompañó durante la peregrinación, que el Camino de Santiago es como nuestra vida y que obviamente íbamos a encontrar dificultades en él, pero también buenos momentos y, sobre todo, encontraríamos personas maravillosas.

Si tuviera que destacar tres cosas de esta experiencia, la primera serían ellas, esas  personas que el Señor te iba poniendo en el camino a lo largo del día: unas  te daban una lección de vida, un testimonio; otras te provocaban una sonrisa en momentos difíciles, te escuchaban o simplemente te daban un abrazo; otras, te ayudaban cuando lo necesitabas. Sentías que caminabas con Jesús al lado, podías ver su rostro en todas aquellos caminantes. 

En segundo lugar, destacaría  los momentos de reflexión, silencio, diálogo, escucha, oración, y perdón. Tuvimos la gran suerte no sólo de poder atender a charlas y testimonios que a más de uno nos emocionaron hasta las lágrimas, sino también de poder darle una y otra vuelta a esas preguntas y frases que iban surgiendo y ponerlas en manos del Señor. Ahora me viene a la mente con especial cariño el momento en que entré  en la catedral y me puse de rodillas delante del Santo y le dije: “Aquí estoy, a tus pies, un ser insignificante, que te pide ayuda y perdón”. Fue especialmente intenso el momento en que ofrecí el viaje por familiares y amigos, por mí mismo y por intenciones personales.

También fueron muchos los momentos de ocio, de alegría, de risa y de diversión que compartimos. Y lo más importante fue sentir que en todo lo que hacíamos estaba Cristo. Esa es otra de las enseñanzas del camino: hagamos lo que hagamos, siempre por y para Él. 

Por último, quisiera destacar que este encuentro europeo de jóvenes nos hizo desear con ilusión que llegue pronto el encuentro que se celebrará el próximo verano en Lisboa. El enviado del Papa no se despidió con un simple: “Hasta siempre”, sino que nos emplazó así: “Nos vemos en Lisboa el año que viene”. Y no hemos tardado en cambiar el nombre del grupo de WhatsApp: de Camino a Camino a Lisboa. Ante nosotros tenemos otra oportunidad de hacer realidad lo que dijo San Juan Pablo II: “Vosotros sois la esperanza de la iglesia y del mundo”.   

Juan Almodóvar

 

PJV en Santiago con la Virgen de GuadalupeEl pasado verano hice parte del Camino de Santiago con motivo de la Peregrinación Europea de Jóvenes (PEJ). Para mí, como creo que para muchos, fue un camino físico, lleno de kilómetros por delante, de cansancio y de dificultades; y al mismo tiempo un camino espiritual que empezó tras escuchar cómo nos enviaba “al camino” Don Carlos Osoro, arzobispo de Madrid. 

Ambos caminos confluían a diario: kilómetros de caminar con muchos momentos de reflexión, silencio y oración. Kilómetros de contemplar la naturaleza y de observar a otros jóvenes en mi misma situación: andando, contemplando en silencio la naturaleza, reflexionando, orando, meditando. Una hora de silencio al día y una vez terminada, conversaciones con quienes iban caminando junto a nosotros. Nos organizaron en centurias y eso nos permitió conocer a mucha gente. Fue una experiencia estupenda observar la diversidad que ofrece la iglesia, todos diferentes unidos en la misma fe compartida y celebrada.

A medida que pasaban los días nos reuníamos en el camino de Santiago más y más jóvenes peregrinos. Y junto a los momentos de oración y reflexión recuerdo también tantos y tantos momentos lúdicos y divertidos que compartimos. Uno de los momentos más increíbles, y desde luego para mí inolvidable, fue la llegada a la catedral, llena de jóvenes llegados de todos los rincones de España y Portugal. ¡Qué sensación de felicidad! Ya en Santiago, participamos en talleres, celebraciones, y actividades lúdicas: por ejemplo, un concierto multitudinario en que todos los jóvenes cantamos canciones cristianas. Fue un momento muy especial e intenso. Otro momento que recuerdo con emoción fue cuando Josué celebró una eucaristía para todos los jóvenes de nuestra parroquia, de Nuestra Señora de Guadalupe. Una eucaristía más íntima que agradecí y disfruté mucho. Y si disfruté esa eucaristía más recogida, ¡qué decir de la última eucaristía en la que participamos todos los jóvenes que habíamos llegado a Santiago, eucaristía celebrada en el Monte del Gozo por todos los sacerdotes y obispos que también habían participado en la PEJ!Peregrinos de la PJV descansando.

En el autobús de vuelta se alternaban en mí los deseos de dormir en mi cama y la gratitud por todo lo vivido, por la experiencia y por todas las personas con las que había compartido esa experiencia, sobre todo, los jóvenes que, como yo, salimos de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. 

Fernando González Domínguez

Panta Rei. Nada es coincidencia, todo es providencia

Panta Rei en el jardín de Guadalupe.Cuando recibimos el email para participar en la newsletter, nos inquietamos un poco. ¿Qué podríamos decir, cómo expresarnos? ¿Sería interesante, o un pestiño que nadie quiere leer? Pero luego pensamos que sería bueno para nuestra pequeña comunidad tener la oportunidad de volver a ver, de recordar lo que pensamos e hicimos desde nuestros comienzos…

Así que viajemos atrás en el tiempo, al inicio de nuestro grupo… [Música de Cuéntame]

Panta Rei (Todo Fluye) se inició hace la friolera de 23 años, con un nombre que, aunque no éramos conscientes en ese momento, nos iba a venir al pelo. Fuimos una de las últimas comunidades surgidas de Pastoral Familiar, y cuando empezamos éramos 8 matrimonios de distintas edades: Manuel y Laura, Carlos y Manuela, Manuel y María José, Ignacio y Concha, Javier y Ana, Manuel y Beatriz, Miguel y Victoria, Rafael y Belén… Algunos estábamos recién casados y con los cursos prematrimoniales todavía frescos en la memoria;  otros ya teníamos una vida de pareja de largo recorrido. Nos reuníamos en la parroquia los viernes por la noche, con cena incluida… Los misioneros nos llamaban Panza Rei…porque normalmente había cena más que de sobra. Y la tradición de tomar algo en las reuniones se ha mantenido en el tiempo, aunque sean solo unas galletitas (como ahora, que tenemos las reuniones a las 5 de la tarde).

Luego comenzaron las llegadas de los hijos, tanto biológicos como adoptados, y las dinámicas del grupo tuvieron que ir fluyendo y adaptándose a las necesidades, intentando siempre compartir vida, oración y compromiso. Cambiamos el lugar y el día de las reuniones, de la parroquia los viernes a las casas, los sábados por la noche (siempre con cena incluida). Pronto vimos que reunirnos cada quince días era muy complicado, pues había niños pequeños, adolescentes… así que intentábamos reunirnos cada tres semanas. El calendario de reuniones iba alterándose y modificándose sobre la marcha, según las necesidades de cada uno.

Con el paso de los años algunas parejas se fueron, Beatriz y Manuel, Miguel y Victoria, Belén y Rafael… Un momento especialmente duro para el grupo fue el fallecimiento de Manuela, que durante varios años estuvo luchando contra el cáncer. Costó mucho encajarlo y adaptarnos a su ausencia. Al final, su pareja, Carlos, también dejó el grupo, aunque ambos siguen presentes de alguna manera con nosotros. Nos quedamos cinco parejas. Luego Ana se marchó y el grupo se quedó con los que estamos ahora: Manuel y María José, Ignacio y Concha, Manuel y Laura, y Javier. Y como somos pocos, y si falta una pareja las reuniones quedan un tanto desvaídas, preferimos reunirnos menos, pero estar todos. Esto supone que no podemos tener un calendario muy rígido; es un calendario que fluye y se adapta a la realidad de nuestra comunidad.

La presencia del Padre y la escucha fraterna han estado siempre muy presentes en las dinámicas de nuestro grupo. Aunque hemos tenido varios acompañantes (Juan y Lupe en los inicios, Marco, Toño, que estuvo muy involucrado con nosotros; Fernando en la actualidad, dándolo todo por el grupo…) es el padre Emilio el que quizás más nos haya marcado. Era nuestra guía e intentaba estar siempre en nuestras reuniones. También Marco, incluso cuando era párroco, nos dio mucha caña para que nos pusiéramos las pilas y encontráramos nuestro ritmo, nuestro estilo y nos invitó (más bien, nos empujó) a preparar un proyecto comunitario. Fue un trabajo intenso, pero muy bonito, que nos llevó varios años. Este proyecto nos ha servido para enraizarnos como comunidad y tener claro cuál es el camino que queremos seguir.

Durante los últimos años hemos querido profundizar en la Palabra. Para ello nos hemos apoyado en la lectura de diferentes libros y textos que nos han guiado e iluminado. Entre ellos, podemos destacar Jesús, hoy, de Albert Nolan; Camino de sencillez, de la Madre Teresa de Calcuta; Y Jesús les contó esta parábola, de Santiago García-Lomas; La alegría del Evangelio, del Papa Francisco; Las Bienaventuranzas, de Adolfo Chércoles… la lista sigue y sigue. De todos ellos hemos aprendido algo; nos han hecho reflexionar y gracias a ellos nos hemos acercado a la Palabra.Panta Rei compartiendo vida.

La pandemia  marcó mucho las dinámicas del grupo. Aunque hemos intentado tener varias reuniones on-line, no hemos tenido una buena experiencia con la tecnología y no conseguimos mantener el ritmo durante la pandemia. Así que, cuando las cosas volvieron a normalizarse un poco, solicitamos ayuda a Fernando Artigas para reflotar el grupo. Estamos en el proceso de volver a encontrar nuestro ritmo, porque nos hemos quedado tres parejas “y media”, siete personas, y es un momento complicado. Nos reunimos cada tres semanas, intentando quedar al menos una vez al mes – la VidaReal™ se inmiscuye de forma inexorable, es lo que tienen los hijos adolescentes… – y estamos abiertos a incorporar sangre nueva a nuestro grupo (si bien sabemos que nuestros ritmos son complicados).

Tenemos pendiente una mayor implicación en la vida parroquial, pese a que siempre andamos limitados de tiempo. La mayoría hemos colaborado en distintos servicios de Guadalupe a lo largo de los años, pero siempre de forma individual. En el equipo de Liturgia, en Pastoral Bautismal, en la revista parroquial, en distintos coros… hemos participado en la medida en que nos ha sido posible. Además, los hijos adolescentes de dos de las parejas están en los grupos de la parroquia, con gran alegría para todos porque así tenemos más lazos que nos unen a Guadalupe.

Resumiendo, somos una comunidad muy alegre y, a pesar de los momentos duros que hemos vivido, la alegría, fraternidad y tolerancia han sido siempre nuestra seña de identidad.

 

Plataforma Solidaria. Abriendo horizontes en Bolivia.

 

Plataforma solidaria. Cartel

1.- ¿Cuál es el origen de Plataforma Solidaria?

Nace  de la idea de apoyar a los niños de los sectores más desfavorecidos en los barrios periféricos de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Sentíamos una inquietud solidaria por el abandono afectivo y la situación de desamparo respecto a todo tipo de cuidados que viven muchos niños de las familias desestructuradas de la periferia de la ciudad. En el año 2004 la asociación se constituyó formalmente.

2.- ¿Cuáles son las claves del trabajo de Plataforma Solidaria?

En primer lugar, el centro de los proyectos es el ser humano. Y centramos nuestros esfuerzos en dignificar a la persona en cualquiera de los proyectos y allí donde pueda tener influencia la labor que estemos desarrollando.

En segundo lugar, la actitud que intentamos tener es la de acoger, escuchar, acompañar y compartir.

Y por último, nuestro  lema es abrir horizontes intentando restaurar el pasado, viviendo el presente y preparando el futuro. 

3.- Háblanos de los beneficiarios de vuestra ONG.

El barrio donde estamos tiene más de 180.000 habitantes. Directamente hay unas 300 personas que se benefician  del comedor social, de la guardería, de escuelas deportivas, de actividades de refuerzo escolar y talleres. Indirectamente también son beneficiarios de nuestro trabajo todos los familiares y vecinos del barrio.

4.- ¿A qué sector de la sociedad os dirigís?

Al más vulnerable: niños y ancianos.

5.- ¿Cómo  han cambiado las condiciones de vida de vuestros beneficiarios en estos años?

La educación ha sido el baluarte para ir avanzando en aspiraciones y desarrollo de los niños,  que han ido haciéndose mayores. Nos hemos dado cuenta que hemos contribuido a fortalecer la  dignidad de  todos y cada uno de esos niños y que hemos posibilitado un contexto que ha intentado transformar su realidad de abandono y de marginación.

6.- ¿Cómo les ha afectado la pandemia del covid?

Los proyectos educativos  cerraron durante  la cuarentena, durante esos meses nos  dedicamos a cubrir las necesidades básicas y llegamos a repartir casi 200 platos de comida diarios. Centramos los esfuerzos en ayudar a nuestra gente en la alimentación y en la salud. Poco a poco fuimos activando de nuevo todos los proyectos.  

La pandemia ha afectado bastante en la zona donde estamos a todos los niveles y la recuperación está siendo lenta. En nuestro barrio la gente tiene trabajos muy precarios. La mayoría se dedica al comercio en las calles, por lo que en los días de cuarentena se incrementó mucho la vulnerabilidad. Plataforma solidaria.

7.- ¿Cómo os preparáis para el futuro?

Buscando la autosostenibilidad. Nos parece fundamental que los que se benefician de los proyectos sean los protagonistas de su propia historia y sean capaces de llevar adelante un desarrollo sostenible. Sabemos que es difícil, pero es un objetivo. Para ello, la educación, la empatía y el trabajo en equipo son buenas herramientas.

Esperamos mejorar la calidad humana y hacer posibles unas relaciones positivas en el entorno en que trabajamos. Para ello tenemos la intención de poner en marcha talleres que ayuden a desarrollar habilidades sociales, a fomentar la autoestima, a evitar la violencia y el machismo,  a luchar contra las adicciones y a generar espacios para los encuentros entre diferentes culturas étnicas. 

8.- ¿Cuál es vuestra base  social?

Según los estatutos, contamos con una junta directiva y socios. En los proyectos sociales contamos con un equipo coordinador y el personal de trabajo y voluntarios integrado por educadores, cocineras y entrenadores.

9.- ¿Cómo os financiáis?

Principalmente mediante las cuotas de los socios y las donaciones particulares. Un conjunto de instituciones y asociaciones han colaborado para consolidar la infraestructura. Tenemos sinergias de colaboración con el gobierno departamental en la guardería y dos ONGS de Alemania nos ayudan con alimentos para el comedor y con la cocina del comedor infantil. Yo siempre digo que el principal benefactor ha sido la providencia, que siempre ha aparecido en los momentos más difíciles.  

Plataforma solidaria. Juegos10.- ¿Cuál ha sido el apoyo recibido desde Dignidad y Solidaridad?

Gracias a Dignidad y Solidaridad se construyó la cocina del comedor infantil que tenemos actualmente; también se hicieron unos baños, que se conectaron con el alcantarillado, una sala de material, se reparó  un tejado, y recientemente se han puesto baldosas en cuartos de voluntarios.   

11.- ¿Tenéis algún programa de voluntariado internacional en el que pudieran participar los miembros de la parroquia de Guadalupe?

 Han venido a los proyectos a Bolivia voluntarios de muchas nacionalidades diferentes para apoyar la labor que ya se está haciendo en el comedor, guardería, escuelas deportivas y refuerzo escolar. Plataforma Solidaria proporciona comida y techo y el voluntario refuerza la labor de los trabajadores en los diferentes proyectos.  

12.- ¿Qué perfiles de voluntariado buscáis? 

Que se cuente con empatía y la capacidad de adaptación a una realidad y cultura diferente es fundamental. El perfil adecuado del voluntario tiene que ver con una actitud abierta y solidaria. 

13.- ¿Si alguien estuviera interesado en cómo podría contactar con vosotros?

Puede dirigirse a Plataforma Solidaria en España en el teléfono 608769982 o por correo electrónico a juliplataforma@outlook.es.

Nuestro encuentro parroquial

 

Abrazo de comunidad

Finalizábamos el curso pasado echando de menos nuevas formas, nuevas maneras de hacer las cosas y más interacciones entre las comunidades. Así que no hemos podido empezar mejor que con un encuentro entre hermanos que ya “peinan canas” y los más jóvenes de la parroquia, para compartir ilusiones y ganas de trabajar.

Fue el pasado 1 de octubre, cuando comenzábamos el curso con “nuestro encuentro parroquial” y no decimos “el encuentro parroquial” sino “nuestro” porque es así como lo sentimos, el encuentro de todos los que formamos la Parroquia: agentes de pastoral, jóvenes y menos jóvenes, miembros de comunidades y de la formación básica de adultos y, por supuesto, nuestros mispis.

Lo primero que hicimos fue presentar el lema que nos va a acompañar y motivar durante el curso, Aquí está tu hogar, siembra cosas nuevas”.  Un lema que se presenta como una  declaración de intenciones sincera, integradora y abierta. Así  lo percibimos, sentimos y expresamos: frente a la casa cerrada, la casa abierta, a la que se entra y de la que se sale, casa que  da y casa que recibe, casa en que se siembra y se recoge.

Y el encuentro hizo gala del lema a lo largo de toda la mañana, pues fue un encuentro diferente en el que tuvo cabida la oración, la originalidad, el compartir ideas y expectativas, y poder celebrar juntos la eucaristía. Fue dinámico y ágil; se nos invitó a participar y compartir en grupos la misión, la actividad que cada uno tenemos en Guadalupe en estos momentos; hablamos también sobre lo que hicimos el curso pasado, y terminamos con una lluvia de ideas sobre cómo proponer qué se podía hacer en nuestra parroquia de forma diferente. Los grupos fueron muy activos y surgieron muchas iniciativas que esperamos se pongan en práctica.Coro

Una de las actividades más divertidas consistió en que cada grupo representase mediante una canción o una “estatua viviente” lo que queremos que sea “nuestro hogar”, nuestra parroquia. No faltaron ni ganas ni creatividad; hubo risas y aplausos, y quedó patente el talento colectivo que surge cuando se trabaja comunitariamente y  compartimos lo que pensamos.  

Tampoco faltó, como en toda fiesta que se precie, el alimento que nos une y sustenta: celebramos la Eucaristía que presidieron nuestros queridos misioneros.

Terminamos con la tradicional “patata”. Fue un momento que permitió los achuchones y la conversación con aquellos que hacía tiempo que no veíamos.  

Animamos a quienes no pudisteis asistir a que lo hagáis y participéis activamente en los próximos encuentros. Os echamos de menos.

Comunidad EPHETA