Editorial

Nos acercamos al final de la Cuaresma y, con ello, al final de nuestra preparación para el momento central de la fe cristiana: la fiesta de la Pascua y la Resurrección de Jesús.

Con su Pascua y su Resurrección Jesús trata de comunicarnos vida, y vida en abundancia. Quiere que descubramos que estamos llamados a esa misma vida en plenitud, a nacer de nuevo, a transformarnos por medio del amor.

Todavía estamos a tiempo de alcanzar la “conversión” que se nos propone en la Cuaresma, porque para lograrla solo hace falta un momento de valentía, de decisión, en el que seamos capaces de dar un “sí” verdadero; un solo instante de compromiso auténtico, un paso adelante definitivo. Y todavía estamos a tiempo porque, en realidad, es tarea de toda nuestra vida poner en práctica ese espíritu renovado que Jesús nos propone cada Cuaresma.

ECO (Equipo de Comunicación)