Editorial

La vida es treméndamente frágil, esto ha quedado patente en el primer mundo; pero resulta que en el resto del mundo esto lo sabían hasta los niños que empiezan a caminar.

Ha sucedido aquello que ya habían profetizado infinitos novelistas, poetas, cantautores y guionistas; ya no importa el motivo.

Como científica diría que la fragilidad hace crecer exponencialmente el valor de las cosas, por ese motivo y tras el impacto, vemos las cosas de distinta manera y nos toca renacer y, como cristianos, renacer en Él y vivir con Esperanza.

¿Cómo? Pues empieza por meterte en el lago más helado, vete al desierto más abrasador, echa las redes donde no hay pescado, adéntrate en la tormenta, habla con la samaritana, toca al leproso, busca el alma noble entre los recaudadores, sal de tu tierra y ve a los lugares más peligrosos, camina por sendas oscuras, acércate a las personas más despreciables, denuncia las injusticias aunque te pueda costar la vida.

Pero a la vez contempla los lugares más maravillosos, túmbate en el sol de primavera, prueba las cosas más ricas, rodéate de tus amigos y celebra con ellos. Porque así es la VIDA con la mirada de Jesús.

“Renace en ÉL, actúa con nueva mirada”.

ECO

(Equipo de COmunicación)