Abrazar la diferencia y así crecer

Debo confesarlo: cuando leí el lema por primera vez, pensé… ¡Qué difícil eso de abrazar la diferencia y acompañar al hermano! Porque, por lo general, a todos  nos es mucho más fácil rodearnos de gente que es parecida a nosotros, que comparte nuestra forma de ver la vida, nuestros valores, que son nuestros amigos, nuestra familia… Que, si son diferentes a nosotros, nos une el lazo familiar o de amistad… Pero acompañar y abrazar al que, a priori pensamos que es diferente, al que no conocemos y tal vez nos da miedo conocer, al que nos hace replantearnos muchas de nuestras ideas y prejuicios, al que nos obliga a abrir la mente y el corazón… Eso es difícil… Casi imposible si no contamos con Dios…

Y me puse a pensar… ¿Qué hizo Jesús siempre? No discriminar, mirar con ternura, ver más allá, valorar a la persona sin importar su condición sexual, económica, religiosa, laboral…

Y pensé también…  Qué diferentes, a pesar de haber sido creados a imagen y semejanza de Dios somos de Él y ¿qué hace Dios con nosotros? Amarnos, respetarnos, valorarnos, hacernos crecer, devolvernos dignidad… Y nos recuerda que lo importante es amar, que el amor es la respuesta… Y nos quita miedos.  Y nos invita a acompañar al hermano y a abrazar la diferencia, tal y como Él hizo con la samaritana, con los apóstoles, con tantos enfermos que se acercaban a Él, con la mujer adúltera, con los leprosos, con los soldados romanos, con sus enemigos y con tantos otros… Y nos impulsa a amar a los demás y a abrazar la diferencia para así crecer.

Y eso es lo que he querido plasmar en la letra y la música de la canción inspirada en el lema de este año que, gracias a los arreglos y la guitarra de Nico Santos, suena tal y como podéis escuchar.

Ojalá su amor nos impulse a abrazar la diferencia y acompañar a nuestros hermanos, esos que nos ponen frente a la diferencia, pero que nos enriquecen tanto precisamente por ello.

 

Mamen Serrano

(La otra mitad del dúo Berit)