Beatificación Conchita – Grupo de trabajo

Hace unos meses un grupo de cinco personas de Guadalupe, encabezado por Fernando Artigas, nos propusimos el reto de adentrarnos en la vida y en la obra de Conchita Cabrera, nuestra Conchita. Mujer, laica, esposa, madre de nueve hijos… enamorada de Jesús Crucificado hasta lo más profundo de su ser, mística, apóstol, escritora fecunda de más de 65.000 páginas inspiradas por Dios. Inspiradora de las cinco Obras de la Cruz.

De cara a su beatificación, que tuvo lugar el pasado 4 de mayo, nuestro objetivo era el poder conocerla un poco mejor para poder presentarla a la comunidad guadalupana con un lenguaje más actual. Otro país, otra cultura,  otro momento religioso, otro siglo…. El reto era importante, pero nos pusimos a él con toda ilusión. Han sido horas de leer, y a veces releer por la dificultad de su contenido, textos sobre su vida y su inmensa y fértil obra.

Conocemos a muchas mujeres santas, pero la gran mayoría de ellas eran mártires o religiosas. Conocemos a mujeres místicas, la mayoría de ellas también religiosas. Pero Concha es uno de los pocos casos que se conocen de una mujer casada que vivió su misticismo y su entrega a Dios entre las paredes de su casa, sin dejar en ningún momento el cuidado de su esposo e hijos.

Para profundizar en la vida de Concha nos adentramos en la vida del México de la segunda mitad del siglo XIX y primer tercio del siglo XX. En su lenguaje, con figuras retóricas más ricas que el castellano que empleamos en España, que suele tender a la austeridad. Nos adentramos en las formas de vida de la sociedad acomodada de San Luis Potosí, en la que nació en 1862; en la religiosidad que se vivía en aquel momento, tan diferente a la actual; en la parca educación que se daba a las mujeres de su estatus social, encaminada al buen gobierno de su casa. Nos adentramos paso a paso en el ambiente y en la vida de Concha.

¿Y qué hemos ido descubriendo? A una mujer extraordinaria, encarnada en su mundo y en la sencillez de su vida cotidiana; alegre, cariñosa, imaginativa, trabajadora, generosa, amante de su familia. A una mujer orante, obediente siempre a las indicaciones de la Iglesia, que muchas veces no lo tuvo fácil por ser mujer. Hemos ido descubriendo a una mujer sumergida en Dios (creo que esto es lo que mejor la define), que se supo amada de Dios y que se fue despojando de sí misma para entregarse cada vez más a Él, hasta su vaciamiento total.

A una mujer que ha inspirado la espiritualidad que vivimos en Guadalupe y nos ha mostrado a los laicos el camino hacia la santidad, a través de nuestro sacerdocio bautismal. Todos estamos invitados a hacer esa experiencia de Dios.

Nos sentimos privilegiados y agradecidos por poder participar en este grupo de estudio sobre Concha.

Sol Valero de Bernabé

 

CARTA APOSTÓLICA

Nos, acogiendo el deseo de nuestro hermano S.R.E. Carlos Cardenal Aguíar Retes, Arzobispo Metropolitano de México, de muchos otros Hermanos en el Episcopado, de numerosos fieles, después de haber consultado a la Congregación de la Causa de los Santos, con nuestra Autoridad Apostólica concedemos que la Venerable Sierva de Dios, MARÍA DE LA CONCEPCIÓN CABRERA,  viuda de Armida, fiel laica y madre de familia, la cual, buscando y siguiendo la Voluntad Divina, dio testimonio de la fuerza salvífica de la Cruz de Cristo, inspirando y fundando varios institutos religiosos y seculares, sea llamada Beata, de ahora en adelante y que, el 3 de marzo, día de su nacimiento en el cielo, pueda ser celebrada cada año, en los lugares y modos establecidos por el derecho.

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día cuatro de abril del año del Señor dos mil diecinueve, séptimo de Nuestro Pontificado. Francisco.