Fin del curso 2017-18 de Génesis

Casi sin enterarnos, como este calor que nos rodea repentinamente, llegó el fin de curso para Génesis, área de Pastoral Infantil de nuestra querida parroquia, integrada por niños y niñas con sus respectivas familias con edades comprendidas entre los siete y los doce años.

Cada año, al acabar el curso, los niveles de Segundo, Tercero y Cuarto de Génesis conviven durante un fin de semana en una casa de Los Molinos, en Guadarrama. Durante estos días que pasan juntos, además de dormir poco y divertirse mucho gracias al plan que tienen los API’s de Tercero y Cuarto capitaneados por Giancarlo MSpS, se cierra el curso y se prepara el siguiente y el domingo de ese “finde” acudimos el resto de los niveles de Génesis (Iniciación y Primero junto con los padres, hermanos, abuelos, tíos, padrinos de todos así como el resto de API’s), a despedir y agradecer el curso que tan intensamente hemos vivido intentando conocernos un poquito más entre nosotros y a Jesús, a María, a Nuestro Padre Madre Dios y al Espíritu Santo.

Una de las “cosas importantes” que suceden en la convivencia es que por un lado se despide a los mayores de Génesis, los de Cuarto, que el próximo curso cambian de área, pasan a Éxodo y, por otro, se acoge a los de Segundo que pasan al siguiente nivel de Génesis, Tercero, es decir, pasan a reunirse los sábados en lugar de los miércoles y tienen otras dinámicas distintas pero siempre, como no puede ser de otro modo, en torno a Jesús y a los hermanos.

Ya aprovechamos y os contamos qué hacemos en Tercero de Génesis:

  • Analizar la relación “conmigo mismo”.
  • Revisar nuestra relación con los demás.
  • Descubrir cómo actúa Dios en nuestra vida, reconocer a “Dios actuando en mí”.
  • Reflexionar sobre nuestra relación con el mundo, con la naturaleza, con la Creación, como regalo de Dios.
  • Vivir lo anterior desde nuestra realidad como integrantes de la Iglesia Católica.

En pocas palabras, Génesis, en el Tercer nivel, nos invita a Descubrir después de haber recibido a Jesús de una forma más íntima en la Primera Comunión y de tener una relación con Él más “adulta” después de haber celebrado la Reconciliación.

Retomando nuestro día de cierre de Génesis en Los Molinos, los que veníamos de refresco nos encontramos con un día amenazante de lluvia, con algo de fresquito pero con un olor y un color espectaculares.

Tanto los API’s como Giancarlo y los niños y niñas estaban un poco cansadillos. Desde el viernes habían estado haciendo distintas actividades tales como ver una peli que invitaba a reflexionar sobre la familia, reflexiones acerca de los migrantes y los problemas del mundo, una yincana guarra, durante la noche del sábado al domingo, la estupefacta y horripilante noche del terror y para terminar el domingo faltaban los juegos con el resto de los integrantes de Génesis y las familias, la súper misa presidida por Giancarlo MSpS y como broche final la comida compartida entre todos los asistentes.

Sobre las 11 empezamos a llegar los invitados a celebrar el domingo. Allí ellos ya tenían todo recogido y limpio. La limpieza es una de las tareas que se distribuyen entre los equipos en los que se agrupan los asistentes; esta vez les costó bastante debido a la “yincana guarra” porque todo y todos se llenan de pintura de distintos colores.

Después de esperar a que llegásemos el resto los “habitantes” de la casa nos recibieron con juegos de acogida y para conocernos y reconocernos entre todos.

Fuera, en la cancha del frontón bajo techado, nos juntamos todos, nos dividimos en dos grupos (éramos unos cuantos) formados por padres, madres, niños, niñas, abuelos, abuelas, tíos y API’s.

Los API’s de Tercero y Cuarto nos propusieron un divertido juego donde podíamos ir conociendo los nombres y lo que nos gustaba o no. Continuamos este rato con un “clamor”, nos dividimos entre los familiares y los niños y niñas de Génesis. Los API’s proponían palabras y los dos equipos tenían que cantar canciones que incluyeran esas palabras. Los equipos se alternaban y así hasta que a alguno de los dos equipos se le acababa el repertorio en cuyo caso perdía el “minipunto”. Por último hicimos unas carreras con pelotas y cucharas.

Como el tiempo no mejoraba, decidimos hacer laEucaristía y la comida bajo techo, en el comedor de la casa.

Allí Giancarlo presidió la Eucaristía de la que todos disfrutamos un montón.  Preparada también por los API’s de Tercero y Cuarto dimos las gracias por todo este curso, trabajamos por familias sobre las “herencias recibidas” o los rasgos que pueden caracterizar a cada familia y todo ello se lo presentamos al Señor y agradecimos su cariño y amor.

Despedimos también a dos API’s, Grecia y Lola, que este próximo curso no van a prestar este servicio y cantamos con sencillez nuestra alegría amenizada por las guitarras de unas mamis de Génesis.

Al terminar la Eucaristía sacamos rápidamente las viandas y nos deleitamos comiendo y compartiendo la comida que cada familia había traído. La consigna era: “trae la cantidad de comida suficiente para tu familia y un poco más para compartir”.

Dimos buena cuenta de la comida y recogimos entre todos la sala. Todo fue muy rápido y, al menos yo, a las cinco de la tarde ya estaba en mi casa.

Hay algo importante que se me olvidaba incluir: este año Génesis y Carmen (API encargada) han aceptado el reto de acercar el mensaje de Jesús a un niño que presenta mayores dificultades que el resto. Cada domingo ha estado acudiendo a sesiones para la preparación de su Primera Comunión, junto con sus padres y Carmen, antes de misa de niños, y a final de curso celebramos su Primera Comunión. Ha sido todo un reto para la API responsable de su preparación y su familia pero ha merecido la pena para todos.

Los niños y niñas van creciendo y es un regalo poder ir contemplando la grandeza de Dios en sus miradas, en sus aportaciones y en su vida. Como siempre y tantas y tantas veces ¡Gracias Señor!

Chiti, API