Bienvenidos y bienvenidas al curso 2021-2022
Después de un largo tiempo de “comunicados” en los que os hemos ido informando del caminar de la vida parroquial, según las normativas gubernamentales y provinciales y las indicaciones pastorales recibidas a través de la Vicaría, nos encontramos ya en un nuevo momento.
Ya no hay restricciones de aforo en las eucaristías; hemos retomado la misa de niños; tenemos solicitudes de los diferentes grupos de la pastoral para las reuniones habituales; están de nuevo en marcha los servicios parroquiales para la preparación de los sacramentos y su celebración. Y resurge en todos nosotros la ilusión y la esperanza para el compartir fraterno, para la celebración de nuestra fe y para continuar “acogiendo, protegiendo, promoviendo e integrando a todos nuestros hermanos”, tal como nos pide el papa Francisco en la encíclica Frateli Tutti.
Por todo ello, el equipo de comunicación (ECO) reinicia la revista digital que os ofrecemos año tras año. Y hoy lo hacemos dándoos la bienvenida y presentándoos el lema que nos animará este curso.
También compartimos con vosotros la noticia que nos envió el coro de misa de ¿11?. A todos los participantes en el coro gracias por tantos años de servicio generoso y gratuito.
Asimismo, queremos presentaros a nuestro nuevo fichaje, miembro de la comunidad de los mispis.
Y por último, os vamos a informar de las múltiples tareas que desde la secretaría de la parroquia se realizan para el buen funcionamiento de la misma.
Le hemos pedido a Itaca Diem, una de nuestras comunidades, que nos hable de ella, que nos cuente quiénes son, qué experiencia de fe los anima, cuál es su compromiso social.
Y puestos a pedir, también le hemos pedido a DyS que nos informe de los proyectos en los que colaboramos, en el tercer y en el cuarto mundo.
Y para terminar, y para la reflexión, os proponemos la lectura de un artículo acerca de por qué se vacían las iglesias. ¿Tendrá esto algo que ver con la vocación?
Esperamos que este sea un medio más para CUIDAR Y DISFRUTAR DESDE EL ESPÍRTU, tal como reza nuestro lema parroquial.
Fernando Artigas Sabatés