¿Por qué toca hablar ahora de la Misericordia?

Todo va muy deprisa y todo cambia constantemente a nuestro alrededor. Nos cuesta profundizar, aterrizar nuestros anhelos y, sobre todo, ser conscientes de las consecuencias de nuestras decisiones diarias. Y en medio de este enorme barullo en el que vivimos, llega el Papa y nos propone como Norte de esta Iglesia nuestra, tan diversa y tan dispersa «recuperar el valor esencial de la Misericordia.»

¿Para qué recuperar un término tan «viejuno» ? – pensamos de primeras la gran mayoría.

Pedro José Gómez, primero, y Francisco Brandle, después, han impartido la tandas de Ejercicios de este año y nos ha llevado hasta las «agujetas espirituales» para entender la riqueza que encerraba la iniciativa de Francisco, un lujo de Papa.

Comparte tu experiencia de los ejercicios en 140 caracteres y envíanosla, si te es posible, acompañada de una foto a la dirección eco@parroquiadeguadalupe.com.

IN-VISIBLES

Es la exposición que, organizada por el Grupo de Acción Social, ha estado en el Salón Parroquial,   desde el 14 hasta el 28 de febrero con el objetivo de dar visibilidad a las personas sin hogar, rompiendo el muro del desconocimiento y la indiferencia.

Creemos que para que no haya nadie durmiendo en la calle es fundamental cambiar la mirada y romper con la invisibilidad de las personas sin hogar.

Creemos que no basta con un “techo” o unos ingresos ínfimos para reconstruir todo lo que se despedaza tras la convulsión que supone quedarse sin nada y, sobre todo, sin nadie.

Creemos en las segundas oportunidades que hagan posible el inicio de un nuevo camino que permita recuperar una vida.

Creemos que es posible superar incluso el sinhogarismo más duro.

Creemos que el cambio es responsabilidad de todos y no aceptamos que haya personas viviendo en la calle.

Creemos que el Padre nos acompaña en esta lucha por la justicia con los más vulnerables.

Para seguir profundizando sobre el tema de las personas sin hogar, el 10 de marzo jueves a las 20:00 horas, en el Salón Parroquial, tendrá lugar una mesa redonda, en la que participarán:

–          Blas Gil, Psicólogo del albergue municipal San Isidro

–          Amelia Oviedo, Trabajadora Social del albergue San Juan de Dios

–          Una persona sin hogar que compartirá con nosotros su dura experiencia de vida en la calle.

Pastoral Infantil – Génesis

Los Agentes de Pastoral Infantil, API, trabajamos con el deseo de lograr hacer realidad el objetivo de nuestra Pastoral:

“que cada niño se encuentre con Jesús, lo conozca y pueda seguirle celebrándole en su vida”

De celebración, la que hemos vivido con ocasión de la Navidad. Una fiesta familiar, alegre y muy participativa en la que todos juntos hemos recreado los escenarios y situaciones del nacimiento de Jesús.

A las puertas de la Cuaresma, hemos compartido la celebración en familia del Miércoles de Ceniza. Niños, padres, abuelos, amigos… junto con los API y misioneros, fueron convocados para recibir la ceniza al iniciar este tiempo que nos conducirá a la Pascua de Resurrección.

El proyecto de Pastoral Infantil se extiende temporalmente en 5 años, camino que hemos dado en llamar Génesis. Los niños son recibidos con 7 años en Inicio, tras un proceso formativo de tres años, a los 9, hacen su primera comunión y están invitados a permanecer en el proceso pastoral hasta los 11, edad en la que ya pasan a Éxodo, la Pastoral de Adolescentes.

XVI capitulo general MSpS

Nuestra Congregación, como todas las congregaciones religiosas en la Iglesia, está animada (dirigida) por un Superior General y su Consejo. Ambos son elegidos en un Capítulo General, por un período de 6 años. En el Capítulo General participan: el Superior General y su Consejo, el ex Superior General inmediato, los Superiores Provinciales y los diputados electos según un número proporcional al número de religiosos de cada Provincia. Al Capítulo pueden asistir personas invitadas sin derecho a voto.

Además de la elección del nuevo Superior General y su Consejo, los objetivos específicos del XVI capitulo general han sido:

1) Consolidar las 4 líneas de acción congregacionales: 1ª. Revitalizar nuestra experiencia de Dios para que nuestro estilo de vida personal y comunitario sea transparencia de radicalidad evangélica en el modo de vivir la pobreza, en la solidaridad con los que sufren y en la audacia de situarnos proféticamente en la iglesia y la sociedad; 2ª. Cultivar nuestra madurez humana, como elemento indispensable para construir comunidades sanas y de relaciones adultas, a fin de favorecer un proceso constante de conversión integral; 3ª. Reestructurar el ejercicio de nuestra misión, profundizando e implementando la categoría de Pueblo sacerdotal, generando procesos de santidad e impulsando con fuerza el compromiso de solidaridad; 4ª. Hacer una opción por vivir en discernimiento personal, comunitario y pastoral, como mediación indispensable y estilo habitual de buscar la voluntad de Dios; y, como acción transversal, la pastoral vocacional; determinando, en cada una de ellas, los elementos o puntos más importantes en los que debemos centrar nuestra atención y nuestras fuerzas.

2) Discernir y decidir el escenario congregacional al 2034, respecto a algunos elementos fundamentales para el caminar corporativo de la Congregación.

3) Definir el ejercicio de la autoridad en la Congregación respecto a: 1º. el estilo de Gobierno congregacional; 2º. el modelo reestructurado del Gobierno General y 3º. La Estructura del Consejo General;

4) Ratificar los cambios aprobados por el XV Capítulo General a las Constituciones y Determinaciones.

El 16 de febrero eligieron al P. DANIEL RIVERA SANCHEZ, Superior General, y a los PP José Luis Loyola Abogado y Eduardo Ramos Pons.

El 18 de abril dará comienzo el Capítulo Provincial.

El proceso de reestructuración del ejercicio de la misión (REM), vivido en el sexenio 2010-2016, nos ha puesto en camino. Con el esfuerzo y la colaboración de todos, en estos últimos años hemos visto renovada y reforzada nuestra misión en la Iglesia y en la sociedad. Religiosos y laicos, comunidades y plataformas, proyectos y equipos, estamos avanzando hacia un horizonte que nos implica, nos reta y nos ilusiona. Una fecha -el año 2028- nos ayuda a no perder el rumbo ni el ritmo en este camino que juntos hemos emprendido. El trayecto es largo, complejo y no está exento de dificultades. Pero nos sabemos movidos y animados por el Espíritu de Jesús Sacerdote. Ante el ambiente de desaliento que nos rodea, nos “calienta el corazón” el anhelo de una Iglesia Pueblo sacerdotal. Esa es la luz que nos acompaña en el camino y el sol que nos orienta en todo momento.

Para que el horizonte de nuestra misión no se desdibuje, necesitamos volver la mirada a nuestra vida consagrada, a nuestra experiencia de fe y a nuestras relaciones fraternas. Porque con una profunda renovación de nuestra consagración y comunión, la misión será más estratégica y eficaz e impulsará la fuerza transformadora y la fecundidad evangélica que Dios nos pide y espera de nosotros.