Editorial

Abraza la diferencia, acompaña a tu hermano

Nuestro buen Padre Dios nos creó a todos a su imagen y semejanza, pero nos hizo maravillosamente diferentes. Iguales en dignidad, pero con nuestro sello absolutamente personal. Seres únicos e irrepetibles.

Él nos concibió, nos imaginó, nos modeló casi como una parte de sí mismo. Somos un trocito de Dios. Una pieza única e imprescindible de su proyecto. Todos formamos parte de ese maravilloso sueño de Dios.

Cada uno con sus miedos y anhelos, sus ilusiones y sus sueños. Cada uno impregnado de la cultura que le ha visto nacer, marcado por las piedras del camino que le ha tocado recorrer, cargado con su propia cruz. Cada uno con el acento de su tierra, con el color de su bandera, con el idioma de los cuentos que acunaron su infancia.

Cada uno con su lucha por ser él mismo, por buscar su camino, por construirse como persona, por encontrar su hueco y forjar su propio destino. Y todos y cada uno necesitados de comprensión, de afecto, de cariño, de reconocimiento por parte del otro, para poder enfrentarse consigo mismo.

Nuestra acogida cariñosa, nuestro abrazo de hermano al que es diferente o por el contrario, nuestra indiferencia o lo que es mucho peor, nuestro desprecio, puede suponer en el otro desde una vida plena hasta la más absoluta marginación y exclusión social.

Jesús nos invita a acoger al pequeño, al forastero, al necesitado, al diferente, al extranjero, al refugiado, al pecador, al marginado… Ojalá sepamos siempre abrazar la diferencia acompañando en su vida a nuestros hermanos.

ECO

(Equipo de COmunicación)

 

Conoce a Josué

ConoceAJosue2¿Dónde naciste y cómo fue tu infancia?

Nací en la calurosa y provinciana ciudad de Mérida, Yucatán, al sureste de México. Una ciudad conocida por su cercanía al caribe mexicano y por su mezcla entre cultura maya y herencia hispánica.

Soy el menor de 4 hermanos, Mariela, José y Moisés (este último murió de pequeño). Viví con mis abuelos, mi madre y mis hermanos; de niño se separaron mis padres. Desde pequeño me llamó la atención la historia, la poesía y el arte. Vengo de una familia en la que se valora el trabajo, la hospitalidad y la cultura propia.

Desde pequeño fui extrovertido, inquieto y curioso. Me gustaba mucho aprender de los ancianos que habían vivido en otras épocas y momentos. Una persona muy importante en mi infancia fue mi tía abuela Adela que me enseñó valores como la solidaridad con los pobres, el amor a la Biblia y el respeto a la diversidad religiosa (ella era cristiana protestante).

¿Desde cuándo conoces a los Misioneros del Espíritu Santo, cuándo y por qué quisiste ser uno de ellos?

Durante muchas décadas los mispis estuvieron en un templo muy chulo en el centro de la ciudad (actualmente ya están en una parroquia en las periferias de la ciudad). Cuando tenía 11 años quería ser del grupo de los boy scouts pero me quedaba muy lejos y no se podía. Como alternativa a mi inquietud alguien le dijo a mi madre que unos curas tenían un grupo de adolescentes que se parecía a los scouts (cosa que resultó mentira) pero me gustaron los campamentos y las convivencias en la playa y me quedé en el grupo.

El grupo se llamaba DIDAJE (era como el abuelo de Éxodo). En ese grupo me vinculé con mis mejores amigos, fueron mis primeros amores y mis mejores travesuras propias de un puberto [adolescente]. Soy un hombre de impulsos, a los 15 años dije que era “ateo” (aunque nunca dejé de ir al grupo) pero me volví muy crítico a la Iglesia… para mí todos eran un poco malos menos los mispis (hoy lo recuerdo y me genera un poco de risa). El grupo me hizo participar en varias actividades solidarias y contactar con el dolor y la pobreza; estos eventos me hicieron reflexionar y buscar a Dios, terminé creyendo de nuevo. Sentí que Dios me encontró, aunque nunca me había ido de casa.

Cuando tenía 17 años se ordenaron sacerdotes 4 misioneros (José, Lupe, Felipe y el conocido Rogelio Cárdenas). El evento me impactó mucho y empecé a participar en las actividades que hacían para ayudarme a discernir mi vocación. A punto de cumplir 19 años entré a la congregación y dejé mi tierra para irme a otra parte del país totalmente distinta a lo que había conocido […] y así inició esta aventura hace 13 años.

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¿Dónde estabas y qué hacías el año pasado por estas fechas?

Estaba en la ciudad de México estudiando teología y acompañando a la PJV de un templo llamado San José del Altillo.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la Parroquia de Guadalupe de Madrid y de la ciudad de Madrid?

De la ciudad de Madrid el museo del Prado, el barrio de Lavapiés,  la Cañada y el parque del Retiro. Es una ciudad muy bella y llena de contrastes. Llena de historia, de búsquedas de un mejor futuro y con muchos deseos de abrazar la diferencia.

De la parroquia me sorprende gustosamente el amor que le tienen a los mispis, el clima de familia y la participación de los jóvenes. Pareciera que Guadalupe es un lugar de promesas y experiencias donde, como en el cántico de María, la misericordia del Padre “llega a sus fieles de generación en generación” (Lucas 1,50). Desde los hermanos mayores hasta los de Génesis se apropian de Guadalupe como su casa, su familia, su “tienda del encuentro”. Desde el verano fui recibido con mucha ternura; varios se acercaron para hacerme saber que estoy en casa.

ConoceAJosue3¿Qué esperas de tu nuevo destino?

Responder, desde mis límites, a esta generosidad que Dios ha tenido conmigo. Sé que me ha enviado a crecer, a amar y- como dice Machado- a “hacer camino al andar”.

Si pudieses elegir cualquiera, ¿cuál sería tu profesión ideal?

Profesor de humanidades en un pueblo rural de América Latina

¿Qué pequeño placer de la vida te hace más feliz?

Manejar bicicleta

¿Qué persona (famosa o no) te inspira mucho?

Pedro Casaldáliga, misionero español en Brasil

¿Qué superpoder elegirías tener?

Una lengua que no lastimara a nadie y unos ojos que vieran siempre lo mejor de los demás.

Algo que te dé miedo o te produzca nervios.

Carrera de coches

¿Un libro que recomendarías a todo el mundo?

Hay varios, pero uno básico es El Principito de Antoine de Saint-Exupéry

¿Tienes peli favorita?

Me gustan las que me hacen pensar y conocer mejor otros lugares. Acabo de ver el Jocker y me gustó mucho.

¿Una canción a la que estés bastante enganchado últimamente?

Big God de Florence

¿Un álbum de música que te haya marcado?

Jajaja muchos. Soy bien versátil.

Hay uno que me es simbólico es Los pájaros perdidos Christina Pluhar porque tiene distintas formas musicales de la música tradicional de Hispanoamérica con orquesta. También una versión de Les Miséraables Cast (2013) que me gusta mucho.

¿El Padre, el Hijo o el Espíritu Santo?

El Padre maternal

Tu personaje y tu versículo favorito de la Biblia.

Personaje, Juan el discípulo .

Texto, “ve y cuéntales lo que el señor ha hecho contigo” Mc. 5, 19

¿Qué situación/conflicto/problema del mundo te duele especialmente?

La trata de personas

¿Dónde te resulta muy fácil encontrarte con Dios?

En las situaciones límite y en el silencio de la capilla

¿Lo más top que has aprendido de Jesús?

La compasión y su grito de “Padre, por qué me has abandonado”.

¿Qué es lo que más te gusta de Guada?

Los  proyectos solidarios y la hospitalidad. Del edificio: las capillitas y las vidrieras.

¿Canción favorita de misa?.
No sé. Me gustan las de tipo  Taizé

Obras son amores… que no buenas razones

Vidriera desmontadaEn el mundo de la instantaneidad en el que vivimos, conviene recordar que hace más de cincuenta años que se construyó el templo, que el tiempo pasa para todos, no solo para quienes frecuentamos la parroquia y ya peinamos canas, y que los edificios de todo tipo, también las iglesias, precisan de trabajos diversos para el mantenimiento y conservación de las infraestructuras, dependencias e instalaciones.

Por ello, el pasado verano y como ya viene siendo habitual desde hace años, hemos realizado distintas actuaciones  de variada índole en el templo y en las estancias parroquiales.

Se han remozado y pintado el vestíbulo y el acceso a la Cripta, el salón Cero, la biblioteca de los jóvenes, los pasillos de acceso a la sacristía y el aseo de la planta sótano que presta servicio a los asistentes a las eucaristías.

Igualmente se han realizado trabajos de fontanería para evitar pérdidas de agua y reducir consumo en bocas de riego, grifos y cisternas,…

Todos estos trabajos, y algunos otros de menor cuantía llevados a cabo a lo largo del invierno y la primavera pasados, estaban incluidos dentro del plan de mantenimiento anual que, estudiado previamente, se incluyó en el presupuesto anual del curso 2018/19.

Pero la mayor actuación y que nos ha supuesto mayores quebraderos de cabeza ha sido la intervención que debimos acometer con urgencia en las vidrieras de la cúpula del templo.Hombres trabajando en la cúpula de la iglesia.

Hace ya casi cinco años, y a causa del deterioro sufrido a lo largo del tiempo por las inclemencias meteorológicas, varios fragmentos de hormigón de las vidrieras de la cúpula cayeron hacia el templo, afortunadamente sin causar daño personal alguno, pero que nos obligó a poner unas redes de protección que “han adornado” la cúpula del templo durante 5 años.

En la primavera pasada una empresa especializada en trabajos en altura desmontó algunas piezas de las vidrieras y el resultado se puede ver en las fotos que acompañan este artículo. El peligro de mayores daños se hacía evidente y hubo que tomar rápidas decisiones sin pérdida de tiempo alguno.

Por ello pusimos en marcha un plan de acción para hacer una intervención urgente, que se ha realizado durante los meses de julio y agosto pasados, trabajando tanto por fuera como por dentro de la cúpula. Se han invertido más de mil horas de trabajo para consolidar las vidrieras y protegerlas, para detener la corrosión y asegurar las piezas en mal estado. Con ello nos garantizamos la contención de mayores daños por un período entre diez y quince años.

Gracias a la intervención providencial del Fondo de Ayuda de la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo en México que, además de haber contribuido con 10.000€, nos prestó la cantidad necesaria, a devolver sin intereses, pudimos hacer frente al pago de las facturas cuyo importe total fue de  63.559,31€

Para afrontar este gasto imprevisto, a la vuelta del verano,  pusimos en marcha la campaña SALVEMOS LAS VIDRIERAS, con diversas actuaciones:

La primera fue una colecta extraordinaria realizada el fin de semana del 28 y 29 de septiembre, cuya recaudación fue de 2.530€. La segunda actuación está siendo la recogida de donativos, actualmente en vigor y de manera intensiva durante todo el mes de octubre, aunque no solamente se restringe a dicho mes, mediante aportaciones en metálico o por transferencia bancaria a la cuenta de la parroquia.

En ambos casos la respuesta ha sido muy generosa, pero aún falta mucho para completar el importe del préstamo a devolver, para lo cual haremos algunas otras acciones con el fin de poder cubrir completamente la deuda pendiente y de las cuales os iremos informando en su momento.

Dentro del ambiente de transparencia que define la actuación económica de la parroquia os informamos que el estado de cuentas de este proyecto es, al día de escribir este artículo, el siguiente:

  • Importe de las obras: 63.559,31€
  • Aportación de la Provincia de Misioneros del Espíritu Santo: 10.000,00€
  • Colecta extraordinaria:   2.530,00€
  • Donativos recibidos hasta la fecha: 13.260,00€
  • Fondos propios de la parroquia:   10.000,00€

A la vista de estos datos podemos decir que, a esa fecha, tenemos una deuda pendiente de pago de 27.769.31€

A DIOS ROGANDO Y CON EL PICO Y LA PALA TRABAJANDO

Pero aún hay más: tenemos en mente para el próximo ejercicio 2020, amén de la continuación del plan de mantenimiento anual, la realización de otras obras que creemos prioritarias, entre las que cabe citar:

  • El acceso a la cripta para personas con movilidad reducida (sillas de ruedas, sillitas de niños pequeños, personas con bastones o muletas,…) que, además de ser parte de la normativa legal, queremos sumarnos al deber fraterno de facilitar el acceso a todas las personas a la cripta, nuestra casa común, con independencia del grado de autonomía y movilidad que tengan.
  • La climatización del salón parroquial donde celebramos la eucaristía diaria de martes a sábados.
  • La eliminación de humedades en la Capilla de la Reconciliación.
  • Y completar el tramo del vallado de los jardines de Ramón y Cajal.

En la Comisión de Economía estamos convencidos de que, haciendo bueno el refrán “un grano no hace granero, pero ayuda al compañero” entre todos y gracias a vuestra generosidad conseguiremos hacer frente a la deuda contraída y poder financiar las nuevas obras que contribuyen a hacer nuestra parroquia más accesible, acogedora, y con espíritu de servicio de calidad y calidez.

Atentamente: Comisión de economía

Nuestra comunidad: “La Vid”

En noviembre de 1994 acudimos a una convocatoria de la parroquia de Guadalupe para formar parte de un nuevo grupo donde compartir fe, vida y compromiso.

Este grupo, jueves a jueves, fue viviendo y compartiendo hasta formar una comunidad: La Vid.

¿Por qué el nombre?

  1. Porque el centro es Jesús, La Vid. Nosotros unidos a Él.
  2. Y porque nos gusta celebrar, y en las fiestas brindamos con el fruto de la vid, el vino. Signo de alegría y celebración.

Nos reunimos los jueves en la parroquia. Cuando podemos intentamos pasar la reunión al viernes para facilitar la asistencia a quien no puede asistir el jueves, por trabajo.

Tenemos un blog donde escribimos la crónica de cada reunión, así todos podemos estar “al día” aunque faltemos. No es lo mismo que vivirlo, claro.

Es muy importante la reunión que programamos para organizarnos antes de empezar el nuevo curso:

Nos juntamos un sábado, a las 10 de la mañana, en una casa y compartimos:

  • Cómo estamos
  • Disponibilidad para este año
  • Elegir el tema a trabajar
  • Formación de comisiones (nos repartimos el trabajo)

Las reuniones, los jueves, las comenzamos con una oración en la capilla. Cada día la preparamos uno de nosotros.

Luego, en la sala, trabajamos el tema elegido para este curso (lo prepara la comisión encargada).

Por último, los que podemos, nos quedamos a charlar compartiendo “la patata”, preparada cada jueves por dos de la comu.

A las 11h, procuramos dar por terminada la reunión.

Hace ya 25 años que empezamos este camino con el apoyo de los pilotos (hoy acompañantes) tanto misioneros como seglares. Gracias a todos por su interés, acompañamiento, cercanía y cariño durante los primeros pasos. Momentos de muchas alegrías y de algún que otro “contratiempo”.

Comenzamos unos 40. Después de tantos años, algunos hermanos siguieron su camino fuera de la comunidad, otros se han incorporado a La Vid. Todos aportando. Cada uno a su manera, según sus posibilidades y momentos.

En 25 años hay muchos días y muchas noches. Ha habido momentos de avance y alegrías, también de tropiezos y discusiones. Todo nos ha ayudado a crecer.

Hemos celebrado en la comunidad: bodas, bautizos y comuniones. También hemos vivido momentos de dificultad, enfermedades y situaciones difíciles. En todo hemos querido acompañarnos.

Celebramos también una Eucaristía de acción de gracias por la vida de Pepa entre nosotros, que terminó el 22 de abril del año 2015. La seguimos teniendo presente. Ella disfruta ya de LA VIDA.

En verano, desde hace ya muchos años, compartimos una semana de vacaciones, en la playa. Vamos con hijos, alguna nieta… pero sobre todo con ganas de convivir con la comunidad “de otra manera”. Y lo disfrutamos. ¡Vaya si lo disfrutamos!

Llegamos buscando a Jesús individualmente, ahora lo buscamos también en comunidad.

En este curso celebraremos nuestras “Bodas de plata”.

Os avisaremos por si queréis compartir con nosotros una Eucaristía de acción de gracias. Aún no tenemos fecha.

Después de la Eucaristía, podremos celebrar con un vinito y “la patata”.