NUESTRO LEMA PARROQUIAL 2017-18: TU AMOR, NUESTRA ALEGRÍA

Hospitalidad y Justicia

Como todos sabéis, el Mediterráneo está viviendo la mayor crisis de refugiados desde la II Guerra Mundial. El próximo lunes tendrá lugar una cumbre europea extraordinaria para dar respuesta a esta trágica situación.

En las Eucaristías de este fin de semana queremos unirnos junto con toda la Iglesia y orar para que se dé una respuesta humanitaria que ponga la vida y la dignidad de las personas en el centro, bajo una mirada integral que no nos bloquee en el inmediatismo, sino que vaya a sus causas profundas.

Acogida generosa y coordinada a los refugiados

LAS ENTIDADES DE ACCIÓN SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA UNEN SUS RECURSOS PARA IMPULSAR UNA ACOGIDA GENEROSA Y COORDINADA A LOS REFUGIADOS

Dentro de una acción estatal conjunta, Cáritas Española, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús, y Justicia y Paz  pondrán en cada Diócesis todos sus recursos a disposición de las necesidades de los refugiados cuya protección sea asumida por nuestro país.

Madrid, 8 de septiembre de 2015.- En una reunión celebrada ayer en Madrid, Cáritas Española, la  Comisión  Episcopal  de  Migraciones,  CONFER,  el  Sector  Social  de  la  Compañía  de  Jesús  y Justicia  y  Paz  han acordado  desarrollar  una  estrategia  estatal  conjunta  como  entidades  de acción  social  de  la  Iglesia  católica  en  España  para  organizar  una  respuesta  generosa  y coordinada al llamamiento que el Papa Francisco ha dirigido este domingo a las “parroquias, las comunidades religiosas, los monasterios y los santuarios de toda Europa” para acoger a los refugiados.

Propuesta conjunta de acogida

En  ese  encuentro,  las  entidades  de  iglesia  han  acordado  ir  de  la  mano  en  cada  una  de  las respuestas que se vayan articulando para organizar la acogida en el marco del compromiso de protección  internacional  que  asuma  finalmente  el  Estado  español.  Para ello,  se  ha  decidido poner a punto una propuesta conjunta cuando el proceso de acogida de refugiados en nuestro país esté definido en el seno de la Unión Europea. Esta propuesta tomará en consideración los generosos  ofrecimientos  que  desde  las  distintas  Diócesis,  Parroquias,  congregaciones religiosas y comunidades están llegando a cada una de nuestras entidades. Invitamos, en este sentido, a que en los diferentes espacios de la Iglesia se participe en este proceso de acogida a los refugiados de forma tranquila para garantizar una respuesta coordinada y común.

Nuestras  entidades  cuentan  con  una  larga  experiencia  de  trabajo  sobre  la  realidad  de  la migración  y  el  refugio,  tanto en  las regiones  de origen  como en  los  países  de  tránsito  y  de acogida. Conocemos tanto sus causas como las necesidades de acompañamiento y protección de  cada  una  de  las  personas  que  abandonan  sus  hogares  en  busca  de  justicia,  libertad  y dignidad.

Cáritas Española, Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, Sector Social de la Compañía de Jesús  y  Justicia  y  Paz  seremos  generosos  en  la  respuesta  fraterna  que  articulemos  a  nivel estatal. Como entidades de Iglesia ofrecemos nuestra colaboración a los poderes públicos en aquellos aspectos de la acogida y el acompañamiento a los refugiados donde el Estado, como máximo garante de la protección de estas personas, no pueda asumir. Una vez definido cuál va a ser el itinerario de colaboración podremos concretar, con la mayor urgencia posible, el plan de actuación común que como Iglesia deberemos desarrollar a medio y largo plazo en cada uno de los ámbitos diocesanos.

No es sólo una crisis de refugiados

Como hemos señalado en nuestra nota de prensa del pasado 2 de septiembre, no estamos sólo  ante  una  crisis  humana,  sino  ante  la  evidencia  de  un  fracaso  absoluto  de  las  políticas europeas  de  migración  y  de  cooperación,  que  han  estado  más  preocupadas  en  cerrar  las fronteras a cualquier precio antes que ocuparse de la desesperada situación de miles de seres humanos o de la obligada protección de sus derechos humanos.

No se trata únicamente de una crisis de refugiados. Y no podemos ni debemos quedarnos sólo en  una  respuesta  de  emergencia  a  todas  esas  personas  que,  efectivamente,  necesitan  de nuestra protección.

Nos preocupa, en ese sentido, el riesgo para la convivencia que supone la consolidación del mensaje que se escucha estos días de “refugiados sí, migrantes no”. Debemos ser capaces de romper  ese  mensaje,  trasladando  a  toda  la  opinión  pública  y  a  nuestros  espacios  y comunidades  eclesiales  la  complejidad  de  las  causas  comunes  que  motivan  la  movilidad humana,  ya  se  trata  de  refugio  o  de  migración,  como  ámbitos  inseparables  e  íntimamente relacionados. Urge, por ello, recordar la inspiración evangélica de nuestro compromiso, que ante  la  pregunta  «Señor,  ¿cuándo  te  vimos  forastero,  y  te  acogimos?»,  Dios  Padre  nos responde:  «En  verdad  os  digo  que  cuanto  hicisteis  a  unos  de  estos  hermanos  míos  más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25,31-46).

Una nueva comunidad: Getsemaní

Después de un arranque abrupto y varios meses cargados de intensas vivencias, el nombre que hemos adoptado para nuestra Comunidad es Getsemaní.

Seguro que todos recordáis el pasaje del Evangelio donde Jesús va con sus discípulos, como de costumbre, a Getsemaní y les pide que velen con Él.

Nosotros como ellos, también 11, reconocemos nuestra Comunidad y Guadalupe como ese lugar al que venimos a orar y estar con él.

Nosotros, como ellos, reconocemos que también hemos tenido momentos en los que nos hemos quedado dormidos. Getsemaní no es un refugio, un espacio “burbuja” alejado de la realidad sino que aquí también erramos, fallamos, porque “La voluntad es fuerte pero la carne es débil…”, pero sin embargo aquí nos sentimos aceptados y queridos.

En los Evangelios se hace referencia a Getsemaní como un sitio concreto dentro del Monte de los Olivos. Y esta concreción viene del significado mismo de Getsemaní. Significa prensa de aceite, lagar o, una palabra más conocida por todos: almazara.

En este lugar concreto se molía la aceituna y su aceite servía en Jerusalén para ungir a los reyes y sacerdotes y entre ellos, a Jesús, el Mesías (que significa “el ungido”). El aceite es de gran importancia no sólo en la tradición judía sino también, y como sabéis, en la Iglesia Cristiana. Solemos emplearlo en diferentes Sacramentos como el Bautismo, la Confirmación, la Ordenación sacerdotal y la Unción de enfermos.

En un sentido más teológico, también es en Getsemaní cuando “orando con más fervor” y aceptando la voluntad del Padre, Jesús suda “como gotas de sangre que caen sobre la Tierra”.

Sería así como el mismo Jesús se deja prensar, se deja moler para ser aceite de salvación del Mundo, cumpliendo con la profecía de Isaías:

Él fue molido por nuestras transgresiones, aplastado por nuestras iniquidades. El peso de nuestra paz, cayó sobre Él. Y por sus heridas [de las cuales brotó su sangre] hemos sido sanados.” (Isaías 53:5).

Getsemaní es por tanto un proyecto al que estamos invitados a vivir en Comunidad y como Comunidad: aceptar la voluntad del padre y ser prensados para ser ser aceite/bálsamo para los demás.

Al conocer esto también nos hemos reconocido en nuestra propia historia comunitaria ya que, como sabéis, el primer paso en la elaboración del aceite es “varear” el olivo. Esto se hace agitando el olivo con unas varas para permitir que la aceituna caiga por sí sola.

Y es que en alguna ocasión hemos sentido como algunas de las cosas que hemos vivido han sido un golpe de atención del Padre, como una sacudida… estábamos acomodados, atolondrados, una vez más, dormidos como Pedro y Juan. Y nos hemos sentido vareados, interpelados, descolocados, para caer, pasar por nuestro propio Getsemaní y ser aceite para los demás.

Para terminar y como símbolo, hemos traído esta crema de aceite de oliva con la que queremos ungirnos unos a otros, impregnarnos unos a otros y así permanecer en nuestro compromiso con el resto de Comunidades.

Os invitamos a que os dejéis ungir y unjáis a los que tenéis al lado mientras escuchamos el que ya es nuestro himno: En mi Getsemaní de la Hermana Glenda.

Entonces Samuel tomó el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. Y el Espíritu del SEÑOR vino poderosamente sobre David desde aquel día en adelante. Luego Samuel se levantó y se fue a Ramá. (Samuel 16:13)

Avisos de la semana

1. Comisión de economía

Desde la comisión de economía de la parroquia queremos informar sobre la campaña de recibos. Hasta el día de hoy hemos recibido 61 modificaciones y altas. El resultado ha sido de un incremento del 18% sobre el importe de los recibos anteriores. Agradecemos a todas las personas el esfuerzo que han realizado para aumentar su colaboración. De esta manera podemos mantener las atenciones sociales a los más desfavorecidos y afrontar también los gastos de funcionamiento y mantenimiento que configuran el tipo de Parroquia que, entre todos, hemos decidido vivir.

 2. Oración al ritmo del Espíritu

El viernes tendremos la última oración al ritmo del Espíritu del curso. Un espacio de escucha, silencio y contemplación abierto a todos. Será de 19:45 a 20:30 horas en la cripta. Os esperamos.

3. Confirmaciones

El próximo domingo 14, en la misa de 8, celebraremos la confirmación de jóvenes de nuestra parroquia. Estamos todos invitados a participar de este acontecimiento y a acompañarles en este paso tan importante.

4. Operación Kilo

El próximo fin de semana tendremos una nueva operación kilo. No podemos bajar la guardia. Hay muchos hogares todavía con todos sus miembros en paro y que han agotado sus prestaciones.

Ya sabéis que consiste en compartir generosamente de lo nuestro, de lo que tenemos en casa, o bien, de hacer una compra solidaria.