La Vigilia de Pentecostés es un momento que, en nuestra Parroquia, siempre esperamos con ilusión, ponemos mucho de nosotros mismos. ¿Con qué actitud sino que esperanza e ilusión se recibe al Espíritu Santo? Pero en Guadalupe se trata casi también de una jornada de puertas abiertas, ya que es una celebración que convoca a personas de otras Parroquias y lugares.

Además, cada año se varía en cuanto al tema y contenido, se busca sorprender, cuidar y sin que eclipse a la oración, sino que todo esto haga más presente al Espíritu que allí nos ha convocado. Se trata también y a fin de cuentas, de un trabajo de creatividad e innovación por parte de las personas que organizamos este año la Vigilia.

Por ello, este año decidimos unir el lema parroquial con Pentecostés, así bajo la temática: "Elige la Esperanza, enciende el camino", convocamos a mucha gente que quería recibir y compartir la llegada de ese Espíritu en comunidad.

Como hilo conductor, un personaje llamado Violeta teatralizaba momentos y situaciones en las que todos nos hemos sentido identificados: Primero la falta de esperanza, haciendo una invitación a ver el mundo, lejano o próximo. ¿Cómo tener esperanza en un mundo lleno de sufrimiento? ¿Quién no se ha sentido en un laberinto alguna vez, encerrado y sin salida?

En un segundo momento, diferentes personas daban testimonio frente a Violeta de en qué situaciones ven ellos la esperanza: tuvimos ejemplos de ella a través de un servicio parroquial, ayudando a personas sin hogar, o con un servicio religioso.

Por último, y con la llama de la esperanza y el Espíritu presente, se hizo la invitación a los presentes de seguir encendiendo esa esperanza allá por donde van. Al final de la celebración se regaló a cada persona un marca páginas con una cerilla, invitando por tanto a que todos los presentes encendieran ese camino de esperanza, para convencer a esas personas que como Violeta no ven la esperanza en este mundo.

En cuanto a la preparación, este año fuimos la comunidad de adultos-jóvenes, Ruahtalí, los encargados de ayudar a Oziel, que era su primer Pentecostés en Madrid, a la tarea de la preparación. Consistió en una reunión en la que se propuso la temática y cómo unir las partes de la oración, dándole forma a grandes rasgos. Después el trabajo lo hicimos a distancia, repartiéndonos las tareas, por ello, desde aquí también queremos animar a otras comunidades a participar en la preparación de la Vigilia en los próximos años. Es muy gratificante hacer algo para tanta gente venida de tantos lugares y una experiencia que toda comunidad debería experimentar.

Desde aquí, y para terminar, queremos agradecer a todas las personas que nos ayudaron con sus testimonios y con su participación en este día.

Ruahtalí

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