Durante el pasado curso y el actual, en nuestra parroquia y desarrollado por las comunidades que se han ofrecido a realizar los trabajos que nos sugiere nuestra diócesis, relativos al Plan Diocesano de Evangelización, estamos incursos en esta tarea pues sabemos que la misión que Jesucristo recibió del Padre [“Id, pues, y enseñad a todas las gentes” (Mt 28,19)], se la confió a la Iglesia y, por ello, la Iglesia se sabe enviada a todo el mundo.

Pero esta misión ha de comenzar por una evangelización de la propia Iglesia, por vivir y comunicar la esperanza, por vivir en el amor fraterno, por estar permanentemente a la escucha y por vivir siempre con renovado impulso el mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los otros”.

Siguiendo las indicaciones del papa Francisco en su exhortación Evangelii gaudium, nuestro Arzobispado nos propone realizar juntos una tarea de discernimiento: que el Señor, a la luz de su Palabra, nos muestre los caminos para fortalecer la relación de los fieles dentro de nuestra diócesis.

El Plan Diocesano de Evangelización ha de llevarnos, a una deseada renovación que el Señor quiere para cada uno de nosotros y también para toda su Iglesia. Se trata de hacer una renovación seria y profunda de los corazones. Solamente así haremos creíble el Evangelio y provocaremos la transformación de todo y de todos, la conversión personal y la de las estructuras:

«La Iglesia evangeliza cuando, por la sola fuerza divina del Mensaje que proclama, trata de convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva de los hombres, la actividad en la que ellos están comprometidos, su vida y su ambiente concreto» (Beato PABLO VI, Evangelii nuntiandi 18).

Ciertamente es necesaria una renovación y una conversión seria y profunda de nuestras estructuras eclesiales diocesanas, de nuestros horarios, de nuestros modos de proceder en la pastoral, en la liturgia y en la acción social y caritativa.

Para tal fin se nos propone utilizar la metodología que ya usaban los primeros cristianos: la de la Lectio divina.

Tenemos la necesidad de acoger con alegría, como comunidad diocesana, la llamada que se hizo a los discípulos para ir y anunciar el Evangelio.

De este Plan Diocesano de Evangelización surgirá un plan de acción pastoral, que será la continuación del trabajo realizado por los obispos que han precedido al actual (Carlos Osoro) en orden a aplicar y renovar la Iglesia según el espíritu y la letra del Concilio Vaticano II.

Supone, por tanto, una llamada a discernir la acción de Dios que está actuando en el mundo y secundarla con nuestro trabajo, que es como mejor podremos servir a cada uno de nuestros hermanos y a nuestra sociedad.

Durante tres cursos (2015-2018), se desarrolla este PDE en la archidiócesis de Madrid, que pretende ser un camino de conversión que nos «devuelva la alegría de la fe y el deseo de comprometernos con el Evangelio» (EG 14).

Una conversión que se traduzca asimismo en una renovación de las estructuras de la Iglesia en Madrid y de nuestros estilos y métodos pastorales, de modo que sirvan más y respondan mejor a las necesidades de la evangelización del momento actual (cf. EG 25).

Avanzar y mejorar en la comunión y pertenencia eclesial, para que el Señor, con su gracia –que siempre nos precede–, nos fortalezca para la misión a la que nos llama (cf. EG 23).

Ayudar a los fieles y a las comunidades cristianas de nuestra diócesis a crecer en la conciencia de la permanente necesidad de ser evangelizados para evangelizar (cf. EG 164, que cita PDV 26).

Proyectar las acciones evangelizadoras que, a la luz de la Palabra, la comunidad diocesana en sus diversos niveles se siente llamada a secundar, como un servicio a la acción de Dios, que precede, acompaña y hace fructificar nuestro trabajo.

El calendario propuesto es el siguiente:

PRIMER AÑO (2015-2016) La conversión pastoral para una transformación misionera de la Iglesia en Madrid.

SEGUNDO AÑO (2016-2017) Desafíos, retos, tentaciones y posibilidades para la evangelización hoy en Madrid.

TERCER AÑO (2017-2018) El pueblo de Dios que vive en Madrid anuncia el Evangelio y trata de dar respuesta a los problemas personales y sociales que hay en nuestro mundo.

 

Juan José Millán Millán.

Comunidad Tamar.

 

PDE01 NL05   PDE02 NL05

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