Octubre. Todo vuelve a comenzar. Estamos de lleno en un nuevo curso y nos parece que hace casi un siglo de nuestras vacaciones de verano…

Volvemos al trabajo, a clase, a entrenar con el equipo, a reunirnos con nuestro  grupo… Hay que ponerse en marcha y reanudar la tarea con espíritu renovado. Seguro que hemos recargado las pilas y vamos a poder con todo.

Es momento de reencuentro con los compañeros, con los alumnos, con los hermanos de comunidad… Y también es tiempo de acogida: de ese compañero nuevo, quizá venido de lejos, que se siente un poco solo o desorientado; de ese desconocido que se deja caer por la parroquia buscando algo que ponga un poco de luz en su vida o alguien con quien compartir su fe y su caminar; de ese vecino recién llegado al barrio al que nos encontramos por primera vez. Es tiempo de acoger con los brazos abiertos, de estrecharnos un poco, de disponer un nuevo sitio para un hermano más.

Es tiempo de emprender con decisión nuevos proyectos, marcarnos objetivos, afrontar retos más difíciles, ponernos metas más lejanas…

Y, hoy más que nunca, es tiempo para la esperanza. Para elegir la esperanza, porque Jesús está con nosotros.

ECO

(Equipo de COmunicación)

Nota: desde el ECO queremos daros las gracias por vuestras colaboraciones en este número de la revista, en las que nos compartís las intensas experiencias vividas este verano en muy diferentes lugares, ámbitos y situaciones. ¡Gracias por compartirlas, nos enriquecen a todos!

Compartir en FacebookCompartir en Google PlusCompartir en Twitter