Cuando se te ofrece la posibilidad de salir de tu zona de confort un torbellino de emociones te recorre de arriba a abajo. La ilusión, el miedo, las ganas, los nervios se apoderan de ti. Y si en ese momento tienes el valor, y estas lo suficientemente loco, dices que sí; y te sorprendes, pero te sientes bien porque sabes que algo grande está a punto de revolver tu vida para siempre. Y como en toda aventura una buena preparación es imprescindible, por eso pasamos dos fines de semana conociendo, disfrutando, compartiendo y orando, en definitiva, poniendo el corazón a punto para empezar a caminar.

Hoy, sentadas en nuestras casas, podemos decir que Perú nos ha cambiado la mirada. Perú nos ha regalado personas con nombres e historias; nos ha abierto sus puertas y nos ha acogido con los brazos abiertos, como si llevase mucho tiempo esperando nuestra llegada. Y es que cuando te sientes en casa estando tan lejos de ella sabes que algo se ha transformado.

Sin lugar a dudas podemos afirmar y reafirmar que es nuestro corazón el que se ha transformado: se ha ensanchado porque ha conocido el amor, la alegría y los sueños; se ha agrietado porque ha vivido el dolor, la injusticia y el sufrimiento; y ha cambiado su forma porque ha mirado diferente.

Ahora es el momento de llevar todo lo vivido a la rutina, de cambiar nuestras prisas por unos ritmos más peruanos, traer una vida de acogida, de poner rostros y nombres a los olvidados, y de seguir Creciendo Juntos.

Isabel Barbeito / Lucía Arancibia

Perú Isa y Lucía 1          Perú Isa y Lucía 2

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